Aníbal Cavaco Silva llegaba ayer mismo a la capital sueca acompañado por su esposa, María, además de los ministros de Economía y de Asuntos Exteriores y una treintena de empresarios portugueses. El viaje, que se produce por invitación de los reyes suecos, y como respuesta al que Carlos Gustavo y Silvia realizaron a Portugal hace cuatro años, está enfocado a estrechar los lazos comerciales y de amistad entre los dos países.

En la cena de gala, la princesa Victoria y su marido, Daniel Westling, compusieron junto al príncipe Carlos Felipe la cara más joven y amable de la monarquía sueca, lo que se hizo patente en el ambiente festivo y fresco que se respiró durante toda la velada.

Victoria, Daniel y Carlos Felipe de Suecia

La princesa Victoria estuvo perfectamente escoltada por su marido, el príncipe Daniel, y su hermano, el príncipe Carlos Felipe.

Sopa de langosta al aroma de anís con ravioli de huevas e hinojo al vapor, rodaballo salvaje asado con repollo y remolacha de las granjas Nobis, solomillo de gamo asado con setas de otoño, patatas cereza y crujiente de remolacha, y por si alguien se había quedado con hambre, terrina de chocolate y sorbete de manzana con salsa de caramelo. Y todo ello sevido en la espectacular vajilla diseñada por Karin Björnqvist y realizada en Gustavsberg en 1996 con motivo del 50 cumpleaños del rey Carlos Gustavo.

Victoria y Daniel de Suecia

 Victoria puso la nota glamurosa y elegante, esta vez con un vestido rojo ceñido a la cintura con un lazo lateral.

Los grandes ausentes en esta ocasión fueron la princesa Magdalena, que hace días ya regresó a Nueva York con su marido, Chris O’Neill, para reincorporarse a sus respectivos trabajos tras el largo paréntesis de su boda, y Sofía Hellqvist, la novia del príncipe Carlos Felipe, quien no puede acompañarle en los actos oficiales al no haberse producido aún el anuncio de su compromiso.

Como contrapartida, fueron la reina Silvia y la princesa Victoria las que pusieron la nota glamurosa en la cena de gala. La reina llevaba un vestido con estampado floral en tonos claros y una impresionante tiara de diamantes y rubíes de la colección Bernadotte, mientras que la heredera brilló con un vestido rojo ceñido a la cintura con un lazo lateral, que puso de manifiesto su magnífica figura, y la llamada tiara Napoleón, de marcasita y oro amarillo.

Carlos Felipe de Suecia

Carlos Felipe no estuvo acompañado por su novia, Sofía Hellqvist, quien no puede asistir a actos oficiales al no haberse anunciado su compromiso con el príncipe. 

Durante los tres días que dura el viaje oficial, el presidente Cavaco Silva se reunirá con las principales autoridades de Suecia, entre ellas, el primer ministro, Fredrik Reinfeldt, participará en un seminario sobre economía, asistirá a un «Fashion Event» con empresas portuguesas del sector textil y de la moda, conocerá Kista, considerado el Silicon Valley de Suecia, y presidirá un acto promocional de vinos portugueses.

Silvia de Suecia

La reina Silvia llevaba un vestido de estampado floral y una fabulosa tiara de diamantes y rubíes del siglo XIX, de la colección Bernadotte.

Victoria de Suecia

La heredera sueca lució la llamada tiara Napoleón, de marcasita y oro amarillo.