1) Para Sofía una reina es Reina para toda su vida, como no se ha cansado de repetir, reclamando el título de Reina emérita y no pasando a ser Princesa, como Beatriz de Holanda, por ejemplo. A su dignidad real se circunscriben otros perfiles de su existencia.

En el caso de Letizia, una mujer decidida y valiente, fue muy comentada su petición de una ‘limitación de horario’ para sus obligaciones institucionales y el derecho a vacaciones en el cargo. Crecida en el mundo del trabajo, a Letizia siempre le pareció que lo correcto era reservar una parcela para ella y los suyos y destinarle el tiempo necesario a su vida y su familia. Practica la conciliación familiar. Por eso la esposa de Felipe VI se reserva, siempre que no haya causa de fuerza mayor, los fines de semana y una parte de las vacaciones para Letizia Ortiz, al margen de las presiones protocolarias reales.

2) La Reina emérita siempre fue una enamorada de Mallorca y en Marivent han transcurrido durante décadas las tradicionales vacaciones familiares de agosto que combinaban con las excursiones naúticas más fotografiadas de los royals, con sus obligaciones institucionales, con recepción de autoridades y despachos oficiales. Eran momentos en los que se veía especialmente feliz a Sofía.

Letizia no ha disimulado el aburrimiento que se apodera de ella en Mallorca, en un palacio pagado con cargo a los presupuestos del Estado, siendo princesa a orillas de ese paradisíaco Mediterráneo de yates y lujo. Veranear en Mallorca lo ha considerado siempre un trabajo y así se lo espetó a los periodistas que le preguntaron por sus vacaciones en el encuentro informativo tradicional: «¿Os parece que esto son unas vacaciones?«… Sin duda poco o nada que ver con su estancia en un recóndito lugar de Almería con Felipe y sus hijas, o algunas de sus escapadas con amigas a populares destinos de la costa levantina donde ha podido ser, sencillamente Letizia Ortiz.

3) Sofía, centrada en su papel de Reina de España, siempre se la vio bastante solitaria. Llegada a España en un momento difícil, como esposa del Príncipe de España, entonces heredero, recelaba de las intenciones políticas de muchas de las personas que se aproximaban a ella, por lo que rehusó desde el primer momento rodearse de una corte de damas de compañía y no se le conocieron más acompañantes y amigas que las provenientes de su entorno familiar: su hermana, Irene, y su prima, Tatiana Radzwill.

No aceptó Letizia ninguna jaula de oro para ella. Amiga incondicional de sus amigas, contadas pero leales, a las que se conoce como ‘las escuderas de Letizia’, la Reina se mantiene en permanente contacto con las que eran sus amigas cuando empezó a trabajar como periodista de televisión en la cadena CNN Plus. Se trata de un grupo de mujeres, periodistas, entre las que se encuentran Almudena Bermejo, Sonsoles Ónega, Cristina Palacios Rubio, Ana Prieto Urbano, Inmaculada Aguilar Nácher, Mar Peiteado Mariscal y la tertuliana Esther Jaén. Con ellas puede opinar abiertamente de temas de actualidad, con mujeres que, superados prejuicios, se adscriben a la progresía de izquierdas. Ellas son su apoyo y un soplo de aire fresco que le permite a Letizia sentirse como la periodista que fue.

 18/09/2014 Titular: BODAS DE ORO DE CONSTANTINO Y ANA MARIA DE GRECIA

La Reina Sofía con su hermana, la princesa Irene. Ella ha sido su más fiel acompañante y su mejor amiga.

4) Sofía, Reina y madre, siempre tuvo presente que sus hijos eran ‘las infantas y el príncipe’ y no impuso separación entre la vida de los niños reales y los españoles. Las escenas familiares estuvieron abiertas a las cámaras y son numerosas las instantáneas de una Sofía-madre, cercana y tierna con Felipe o cómplice y cariñosa con Elena o Cristina, en posados navideños, veraniegos, de viaje…

Unas imágenes que no se están repitiendo en el caso de Leonor y Sofía, la princesa de Asturias y la infanta, porque Letizia quiere preservar el derecho de las hijas del rey Felipe VI a ser niñas. Con un talante periodístico de límitaciones al uso de la imagen, Letizia procura mantener a Leonor y Sofía alejadas de los objetivos, tanto en sus actividades de ocio como en comparecencias tradicionales como las navideñas. Pocos posados de sus hijas se encontrarán en las hemerotecas, pese a encontrarnos en la era de la imagen, en comparación con la anterior generación de la Familia Real española.

 18/12/2014 Titular: FELICITACION NAVIDAD 2014 / 2015 FAMILIA REAL ESPAÑOLA

La última felicitación navideña de la Familia Real española, utilizando una foto de la proclamación de los Reyes con sus hijas en lugar del posado tradicional.

5) Por contra son contadas las imágenes de doña Sofía por las calles de Madrid, paseando con su marido o yendo al cine. Sofía permaneció durante sus 39 años como Reina, en el Palacio de la Zarzuela, de donde salía en automóvil, ataviada de gala, a celebraciones familiares en casa de los condes de Barcelona, las hermanas de Juan Carlos, o los reyes Simeón y Margarita de Bulgaria

Letizia ha sorprendido pisando las calles de Madrid, con las que tan familiarizada estaba, siendo reina: del brazo de su marido, con vaqueros y camiseta, yendo al cine… O con sus amigas ‘las escuderas de Letizia’ de conciertos indie en el Campus Universitario o en restaurantes vegetarianos de la castiza calle Segovia, con menús de un bono por cuatro euros…. Reina de su tiempo, Letizia no se aleja de la calle y, puestos a elegir, prefiere los enclaves más populares, pasear por el emblemático barrio de Chueca antes que los lujosos y elitistas salones de la Milla de Oro.

6) Sofía siempre fue y sigue siendo una enamorada de los animales, cuya presencia ha llevado a palacio con sus simpáticas mascotas caninas, presentes en incontables posados familiares en los jardines o salones de La Zarzuela. Con ellos se ha visto a una Reina Sofía espontánea, impulsiva y feliz, como animalista ferviente que es, llevando su filosofía hasta la alimentación, donde la ha precedido la leyenda de vegetariana estricta.

Spain¿s King Felipe VI and Queen Letizia during the opening of the International Livestock Fair in Zafra, Spain, on October 2nd, 2014

Los Reyes realizaban una visita oficial a la Feria Internacional de Zafra, el pasado mes de octubre, cuando se obtuvo esta sonriente imagen de Letizia junto a un ejemplar equino, apoyada y respaldada por Felipe.

Letizia, sin embargo, no tiene mascota y Sofía y Leonor crecen sin el cariño de un animal de compañía, que tantos beneficios emocionales y educacionales proporciona a los niños. Mientras que Felipe de Borbón siempre disfrutó de la amplia familia canina que permanentemente había en La Zarzuela, sus hijas crecen en un hogar sin animales domésticos. El resto de los royals presumen de sus perros y los exhiben con orgullo y cariño en los posados institucionales y familiares, pero no sucede así en el caso de Felipe VI y Letizia, que ha aportado aires nuevos y restrictivos en ese aspecto. Llegó a escribirse que la reina había echado de Palacio al perro de Felipe, porque no le gustan los perros.

Una nota anecdótica en los perfiles de nuestras dos reinas, agridulce para los amantes de los animales e insustancial para los analistas políticos, que matiza en lo estrictamente personal esta media docena de claves que marcan distancias entre nuestras dos Reinas: Sofía, la emérita, y Letizia, la consorte.