Sarah Ferguson y la princesa Eugenia, como dos amigas en Londres

Separada de hecho del príncipe Andrés de Inglaterra en 1992, la pareja se divorció amistosamente en 1996, perdiendo Sarah Ferguson el rango de Alteza Real, que había ostentado hasta entonces, pero ha retenido el de duquesa de York. Sus relaciones con la familia real británica son bastante irregulares, pues mientras se asegura que entre la reina Isabel II y su exnuera existe una aceptable cordialidad, con el que fuera su suegro, el príncipe Felipe de Edimburgo, no la hay.

En todo caso, en el círculo familiar más próximo de Sarah Ferguson reina el afecto entre todos los miembros, aunque con los menos allegados, los lazos de la duquesa de York hayan ido diluyéndose hasta el día de hoy. Recordemos que aunque Sarah estuvo presente en los funerales de la reina madre no fue invitada, sin embargo, a la boda de Kate Middleton y Guillermo de Inglaterra el 29 de abril de 2011.

La duquesa de York y la princesa Eugenia, disfrutando de un paseo en un otoño climatológicamente poco riguroso en Londres.

Para los británicos el príncipe Andrés y Sarah Ferguson son unos divorciados modélicos. La duquesa de York vive en la mansión de Sunninghill Park y ella y su exmarido comparten la custodia y educación de sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia, que no han sufrido el desarraigo de otras hijas de matrimonios separados.

Sarah Ferguson sigue sin haber encontrado el amor tras su ruptura con Andrés de Inglaterra, aunque vivió sonados romances con el millonario texano Steve Wyatt y sus cálidas fotos con John Bryan, administrador financiero americano, abrieron una brecha difícil de cerrar con su familia política. Como madre, la duquesa de York cuenta con todo el respaldo de sus dos hijas algo que refrendó la princesa Eugenia, sexta en la línea sucesoria al trono británico, durante su reciente salida nocturna.