En el bosque nevado de Fredensborg, el heredero danés y sus hijos menores, Vincent y Josephine, se han lanzado a la carrera por una buena causa.


El príncipe Federico de Dinamarca lleva por bandera, entre otras causas, la promoción del deporte en su país. Y se lo toma muy, pero que muy en serio. Tanto que no tiene reparos en ponerse el chándal y las zapatillas para dar ejemplo el primero. En sus últimas apariciones públicas ha dejado bien claro que quiere que sus ciudadanos se muevan. Y si hace unos días le veíamos apoyar desde su casa a la selección danesa de balomnano en la final de la Copa del Mundo contra Suecia, ahora acaba de anunciar la nueva edición de la popular Carrera Real. Para ello ha contado con dos escuderos de excepción, los menores de sus cuatro hijos, los mellizos Vincent y Josephine, de 10 años, con los que compartió una buena carrera sobre la nieve.

En un bosque nevado en los alrededores del Palacio de Fredensborg, donde la familia reside en la actualidad, y luciendo los chándales oficiales de la Royal Run (Carrera Real), el heredero y sus hijos disfrutaron de unos relajados momentos practicando deporte al aire libre. Mientras el príncipe Federico grababa un vídeo en el que comunicaba que la próxima edición tendrá que retrasarse debido a la pandemia, de mayo al próximo 12 de septiembre, sus mellizos se dedicaban a correr veloces y competir entre sí por ser los primeros en llegar a una hipotética meta. Un entrenamiento muy riguroso con el que se preparan para participar ellos mismos en esta cita, como suelen hacer cada año desde 2018, cuando se fundó con ocasión del 50 cumpleaños del heredero.

Kongehuset.

En su mensaje, el hijo de la reina Margarita asegura: «Desde hace casi un año ha sido algo habitual para todos nosotros cambiar nuestros planes y sueños. Ese ha sido también el caso de la Carrera Real. Dos veces hemos tenido que posponerla y tenemos que admitir una vez más que no es realista llevar a cabo la fiesta planeada con más de 70.000 personas en el mes de mayo, así que hemos decidido retrasarla una vez más para el 12 de septiembre, cuando esperamos que sea posible congregar a tanta gente para esta fiesta del running».

Y termina: «Mientras tanto, necesitamos asegurarnos de mantener cuerpo y mente activos. Especialmente ahora mismo en este periodo oscuro, cuando nos proporciona beneficio y bienestar. Así que espero que muchos de vosotros paséis este tiempo manteniendo la alegría del ejercicio y el correr que nos trae la Carrera Real».

Después de sus palabras era el propio Federico el que animaba a sus hijos menores a correr todos juntos, lanzándose con brío por un idílico paisaje arbolado que les sacó los colores por el sano esfuerzo y les hizo entrar en calor. ¿Vincent y Josephine consiguieron batir a papá?