Sin duda, Máxima de Holanda ha sido un vendaval de aire fresco en los protocolarios salones palaciegos europeos desde su llegada al mundo de la sangre azul el 30 de marzo de 2001, cuando se convirtió en princesa de Orange-Nassau por su matrimonio con el príncipe Guillermo Alejandro de Holanda. Como esposa del heredero holandés siempre apuntó maneras, pero estuvieron contenidas por su profesionalidad al limitarlas al papel institucional que debía encajar en el organigrama de la Monarquía holandesa en la que marcaba la pauta la cabeza coronada, en su caso la de su augusta suegra, la reina Beatriz.

Amsterdam, 20-03-2015  King Willem-Alexander and Queen Maxima attend the last concert with the conductor Mariss Jansons at the Concert Building Amsterdam.

Impecable y cuidada en su look de pies a cabeza, como siempre, la reina Máxima a su llegada al Concert Building Amsterdam.

Su ingreso en la primera división de las royals a partir del 30 de abril de 2013, nos han permitido conocer en dos años y con más libertad de acción todo lo que se puede esperar de esta experta economista, una cabeza privilegiada de las finanzas internacionales, nacida en el bonaerense barrio de La Recoleta. No da puntada sin hilo Máxima de Holanda, que demuestra un dominio del oficio portentoso, demostrando que no se precisa haber nacido en cuna real para poder desempeñar con profesionalidad y excepcional brillantez el trabajo de reina. Máxima no es la única en Europa que ha contribuido a enterrar el tópico: la ha seguido Letizia de España y Charlene de Mónaco y van camino de hacerlo Mary Donaldson en Dinamarca,  Kate Middleton en el Reino Unido o Mette-Marit en Noruega.

Amsterdam, 20-03-2015  King Willem-Alexander and Queen Maxima attend the last concert with the conductor Mariss Jansons at the Concert Building Amsterdam.

Los Reyes de Holanda. Guillermo no ha sido el único en elegir como compañera de camino a una mujer que no es de sangre real y a juicio de sus conciudadanos con gran acierto, dado que Máxima se ha convertido en el ejemplo para las cabezas coronadas de su generación.

Los valores humanos de Máxima de Holanda son los que se han impuesto para convertirla en la royal más divertida, espontánea y querida en apenas dos años de reinado. Su carisma la convierte una líder natural entre las jóvenes royals de su tiempo y a ser acogida con cariño y respeto entre sus predecesoras, que no disimulan su admiración por la adaptación de la institución a los nuevos tiempos que se está consiguiendo de la mano de Máxima, un icono en moda y estilo, una auténtica Reina del siglo XXI en las formas que además tiene fondo y contenido, cada vez que se presenta la ocasión.

Amsterdam, 20-03-2015  King Willem-Alexander and Queen Maxima attend the last concert with the conductor Mariss Jansons at the Concert Building Amsterdam.

La Reina se apeó del protocolo para estrechar la mano de Mariss Jansons, provocando el aplauso encendido de los músicos y emocionando al director homenajeado, demostrando así que Máxima gana en las distancias cortas.

Una vez más nuestro 10 para la reina Máxima de Holanda, que ha superado todo tipo de handicaps, como el pasado de su padre con el gobierno de Videla o las polémicas en torno a sus adquisiciones inmobiliarias por el mundo, para encabezar el top de las nuevas royals, cuya simpatía y afecto Máxima ha sabido ganarse con su calidez y espontaneidad en el trato personal.