Matilde y Felipe de Bélgica acompañaron a los todavía reyes, Alberto y Paola, en una recepción con los que han sido primeros ministros del país, incluyendo el actual, Elio Di Rupo, y algunas autoridades europeas, celebrada en el palacio de Laeken, cerca de Bruselas.

En los últimos días se han sucedido varios actos de este tipo, en los que, claramente, se tiene la sensación de paso del testigo. Alberto II es el primer monarca belga que ha abdicado, después de veinte años en el Trono, y su hijo Felipe parece estar más que sobradamente preparado para asumir su nuevo papel. A su lado, la dulce Matilde atesora cada día más puntos entre su pueblo para ser su nueva reina con todos los parabienes.

Matilde de Belgica

El actual primer ministro de los belgas, Elio Di Rupo, junto a los reyes Alberto y Paola, y los duques de Brabante.

Matilde, de 40 años, ha sabido ganarse la confianza de todo el mundo con su discreción y saber estar desde que se casó con el príncipe Felipe, en 1999. Aristócrata belga, licenciada en Psicología y logopeda, le ha dado cuatro hijos, en los que está completamente volcada. Elisabeth, Gabriel, Emmanuel y Elonore, de once, nueve, siete y cinco años, son su alegría y el necesario relevo para la monarquía belga.

El próximo 21 de julio, coincidiendo con la Fiesta Nacional de Bélgica, el rey Alberto firmará el acta de renuncia al trono en una solemne ceremonia, que está previsto que sea a las 11:15. Media hora más tarde, el todavía heredero jurará su cargo como séptimo rey de los belgas en el Parlamento. En ese instante, su hija mayor, Elisabeth, pasará a ser la nueva heredera al trono. Este será el acto central de un día histórico para su país, con el que se inicia una nueva etapa. 

Matilde de Belgica

Felipe y Matilde, que se casaron en 1999, sentados juntos durante la cena.