Matilde y Diana, el triste contraste de una foto icónica 25 años después

Los Reyes de Bélgica están realizando una Visita de Estado a la India de una semana de duración. Y más allá de sus obligaciones institucionales para fortalecer las relaciones bilaterales entre ambos países, lo que está quedando claro es que Felipe y Matilde hacen un buen equipo y que, sobre todo, continúan enamoradísimos después de 18 años de matrimonio. 

Su visita al Taj Mahal es la mejor prueba de esto. Considerado como una de las siete maravillas del mundo moderno, Patrimonio de la Humanidad, este mausoleo de inmaculado mármol blanco fue erigido por un emperador en el siglo XVII en homenaje a su esposa favorita muerta. Desde entonces es un símbolo del amor eterno. El poeta Tagore lo definió como «una lágrima en la mejilla del tiempo».

Los Reyes de los belgas debieron de imbuirse de este influjo y se mostraron recorriendo sus instalaciones como dos auténticos tortolitos. De la mano, dedicándose miradas tiernas, dulces sonrisas, palabras delicadas… Se casaron en 1999 y tienen cuatro hijos, pero parece que están viviendo los primeros días de su noviazgo. 

Felipe y Matilde se sentaron en el banco situado delante del templo principal, ante el estanque que refleja las espectaculares torres y cúpulas, y posaron sentados y de pie, pero siempre cogidos de la mano o el Rey poniendo las manos en los hombros de su esposa, en un gesto de enorme cariño. 

Una imagen que contrasta poderosamente con aquella otra de Lady Di justo en el mismo sitio. En febrero de 1992 Carlos de Inglaterra y la Princesa de Gales hicieron otro viaje oficial a La India. Pero la situación era notablemente distinta. La pareja vivía una profunda crisis desde hacía mucho tiempo, y estaba llegando a su fin. Tanto que unos meses más tarde se separaron de hecho. Su divorcio se hizo efectivo en 1996.

Este momento con Diana posando en solitario se convirtió en un icono inmediato. De hecho, es una de sus imágenes más recordadas. Desde entonces, el banco se conoce como «La silla de Lady Di’. La tristeza y soledad que manifestaba hablaban por sí solas. En su caso, no contó con una mano en el hombro. 

Diana de Gales, sola ante el Taj Mahal, en la que es una de sus imágenes más recordadas.