Los Reyes de Bélgica y sus hijos, «de incógnito» en el Camino de Santiago

El Rey Felipe junto a su hijo Gabriel, de 14 años, el segundo de sus cuatro hijos.

Los Reyes de los belgas están disfrutando de un viaje privado en familia. Y además un muy especial, ya que están recorriendo con sus cuatro hijos y algunos amigos el Camino de Santiago. Para ello están cumpliendo con todos los rituales: ropa y calzado cómodos, algo de abrigo por si refresca y mochilas con la concha para finalizar el atuendo de peregrino con el que ir acumulando etapas hasta llegar a la meta en la catedral de Santiago de Compostela.

Matilde de Bélgica, caminando junto a dos amigas.

Felipe y Matilde son muy religiosos, al igual que la Familia Real belga por tradición, y están compartiendo con sus hijos, Elisabeth, Gabriel, Emanuel y Leonor, cinco etapas de la Ruta Jacobea. Ya el año pasado recorrieron una parte del tramo navarro. 

El pasado día 2 la familia, según informa EFE, hicieron la etapa del Camino Francés de la Ruta Jacobea comprendida entre los municipios navarros de Estella y Torres del Río, que distan unos 29 kilómetros. La jornada de ayer discurrió entre Torres del Río y Logroño, de unos 21 kilómetros, y hoy ha continuado desde la capital riojana hasta Nájera (otros 30 kilómetros), caminando entre los viñedos de la zona. El grupo va «de incógnito», o al menos como cualquier peregrino más. Aunque el dispositivo de seguridad que les acompaña no deja de llamar la atención. 

Tras pasar por varios pueblos, como Navarrete y Ventosa, los Reyes y sus hijos recalaron en la colegiata de Santa María La Real, un templo del siglo XI, que es panteón real del Reino de Nájera-Pamplona. Mañana tienen previsto caminar entre Nájera y Santo Domingo de la Calzada, unos 21 kilómetros, en el que se considera uno de los tramos «emblemáticos» de este itinerario, concluyendo en la catedral donde, según cuenta el milagro, «cantó la gallina después de asada». 

De todo su periplo se han ido conociendo algunos datos. En la localidad de Estella se alojaron en el hotel Txirrintxa, cuyo personal destacó: «Son gente cercana y educada, exquisitos. Hablan español perfectamente y estuvieron encantados porque les gustó mucho la zona». Los Reyes ocuparon la única suite del establecimiento. 

El viaje finalizará mañana día 6 de abril con el trayecto entre la ciudad calceatense y la burgalesa de Belorado, tras recorrer unos 23 kilómetros. 

La Reina y sus amigas, con sus mochilas y la concha de peregrino.