Los 75 años de Sofía: una reina discreta, pacificadora y muy profesional

El 2 de noviembre, tres días después que su nieta, la infanta Leonor, la reina Sofía cumple 75 años, una edad redonda que la soberana alcanza como una de las figuras clave de la Corona por su labor pacificadora cuando la institución atravesa por momentos muy difíciles. Ha dejado de lado el difícil papel en el que hace un año y medio le situó su marido tras su inoportuno viaje a Botswana y el conocimiento por parte de la opinión pública de la existencia de la princesa Corinna, que se definió a sí misma como «amiga entrañable del rey». Ha sido un año de lenta y dolorosa travesía del desierto por el descrédito de la institución aumentado por el Caso Urdangarin que ha terminado por romper a la familia real, aunque doña Sofía centra todos sus esfuerzos en recomponer la relación entre sus hijos. Su carácter, firme y tozudo, es su mejor baza para alcanzar su propósito.

Lleva la realeza en la sangre. Nacida princesa de Grecia y Dinamarca, es bisnieta, nieta, hija, hermana y esposa de reyes, zares y emperadores. Conoció el horror de la Segunda Guerra Mundial, el desarraigo del exilio en Sudáfrica, el destronamiento de su hermano Constantino y las luchas en la sombra hasta convertirse en la reina Sofía y acompañar en el trono español a su marido, Juan Carlos I de Borbón. También creció en el seno de una familia cariñosa y unida, se casó perdidamente enamorada, vivió la alegría del nacimiento de sus tres hijos y, desde niña, aprendió a sufrir sola y en silencio y esconder sus sentimientos hasta en las adversidades más íntimas. 

Sofía nació en el barrio de Psychiko, en Atenas, y fue la primogénita de Pablo de Grecia y Federica de Hannover y por sus venas corre sangre real danesa, rusa, inglesa y alemana. Tras ella llegaron Constantino e Irene.Princesa de una monarquía reinante, era un partido cotizado en las cortes europeas, pero ella se enamoró del heredero de un rey sin corona y futuro incierto, el «chico de los Barcelona», como se conocía a don Juan Carlos de Borbón entre la realeza de entonces.

El 14 de mayo de 1962, tras una boda en ensueño en Atenas, inició un proyecto de vida al que se sigue entregando con la misma lealtad y espíritu de servicio a pesar de las dificultades. Sus biógrafos hablan de ella como una mujer firme, disciplinada, cariñosa, reservada, algo tozuda … e impuntual. Es Sofi para Juanito; mamá para Elena, Cristina y Felipe; amama para Froilán, Victoria, Juan, Pablo, Miguel, Irene, Leonor y Sofía. Y para todos, la reina. Este es su retrato.

15Sofía y su fiel hermana Irene, amiga y confidente

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Una de las más simpaticas fotos de la reina Sofía y su hermana, la princesa Irene de Grecia, cuatro años más pequeña, cuando aún vivían en el exilio, en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. De niñas, compartieron exilio y y la soltería de la princesa griega ha facilitado una mayor cercanía entre ambas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que para una persona de la posición de doña Sofía, que además tiene un carácter muy reservado, es difícil, por no decir casi imposible, tener amigos y la plena seguridad de en quién puede depositar su confianza. Solo su hermana Irene y la prima de ambas, la princesa Tatiana Radzwill, siguen junto a ella. Parece un escaso bagaje para quien ha dedicado sus mejores esfuerzos en ayudar y mantener unida a su familia.

14El regreso a Grecia

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La familia real griega volvió a Grecia en 1946 y con solo 8 años, la misma edad que hoy tiene su nieta Leonor a quien recuerda mucho físicamente, Sofía acompañaba a sus padres y hermanos en los primeros actos oficiales. Eran tiempos difíciles con un país devastado y Sofía aprendió muy pronto el significado de la palabra sacrificio. A los 13 años se separó por primera vez de su familia cuando fue enviada al rígido internado de Salem, en Alemania, que dirigía uno de sus tíos Hannover, y que marcó definitivamente su personalidad.

13Sofi y Juanito

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Sofía y Juan Carlos de Borbón se conocieron en 1954 durante el crucero que la reina Federica organizó para la realeza en el yate Agamenón. Eran muy jóvenes y apenas se fijaron el uno en el otro. Todo cambió en junio de 1961 cuando coincidieron en la boda de los duques de Kent, en Londres. Sofi se enamoró de Juanito y tras un corto noviazgo en el que no tuvieron mucho tiempo para conocerse, el 13 de septiembre de 1961 se anunció el compromiso. En la foto vemos a la joven y enamorada pareja en uno de los bailes previos a su boda. La entonces princesa lucía el peinado que apenas ha variado en décadas.

12Una boda real de ensueño

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El 14 de mayo de 1962, Atenas acogió una concentración de realeza que prácticamente no se ha vuelto a producir para la boda de Sofía de Grecia y Juan Carlos de Borbón. Asistieron 141 reyes y príncipes en una jornada agotadora, pues los novios se casaron primero por el rito católico, después por el ortodoxo y firmaron en el palacio real el acta de su matrimonio civil. Sofía estaba espléndida con un maravilloso vestido de seda e hilos de plata, llevó el velo de su madre y la tiara prusiana con la que en 2004 se casó su nuera, Letizia Ortiz.

11Una madraza

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En el libro de José Luis de Vilallonga El Rey, don Juan Carlos define a la reina como «una madraza excepcional». Ha tenido tres hijos: Elena, que nació el 20 de diciembre de 1963; Cristina, que llegó el 13 de junio de 1965 y Felipe, que vino al mundo el 30 de enero de 1968, cuya presentación recoge esta fotografía en la que tambien aparece la reina Federica, a quien doña Sofía estuvo siempre muy unida.

10Unidos y enamorados

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Desde su boda hasta poco después de su entronización, Juan Carlos y Sofía vivieron los años más felices de su relación como recoge esta foto de principios de los 70 cuando luchaban codo con codo para alcanzar el trono. Doña Sofía ha desempeñado siempre su papel institucional de una manera admirable.

9Se convierte en reina

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El 22 de noviembre de 1975, Juan Carlos I fue proclamado rey en las Cortes. Junto a él se encontraba Sofía, la nueva soberana española, con sus tres hijos, Elena, Cristina y Felipe, quien año y medio después sería nombrado príncipe de Asturias, el título del heredero de la Corona española. Para doña Sofía fue uno de los días con mayor carga emotiva de cuantos ha vivido junto al rey. a quien dirigió un mensaje lleno de esperanza: «Nos va a salir bien»

8Delgada y estilosa

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Doña Sofía mantiene la misma talla desde hace treinta años y sigue una dieta mediterránea de la que excluyó la carne hace décadas. Tras su llegada al trono, fue embajadora de la moda española con trajes de Pertegaz o Bernhayer. Desde hace más de una década, sus modistos de cabecera son Alejandro de Miguel y Margarita Nuez, aunque en ocasiones también luce trajes de Valentino y Escada.

7Enseñando el “oficio”

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En los primeros años de reinado fueron muy frecuentes las imágenes de la familia real en la intimidad de La Zarzuela y, sobre todo, cuando el rey pronunciaba su tradicional mensaje de Navidad que la reina y sus hijos seguían en salón contiguo como recoge esta foto. Elena, Cristina y Felipe aprendían así a asumir sus futuras obligaciones y nada hacía presagiar las dificultades de la actualidad.

6Amante de los animales

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Desde niña, Sofía aprendió a amar la naturaleza y a los animales, ejemplo que ha transmitido a sus hijos y nietos. Siempre ha tenido perros y gatos, ayudó a la supervivencia de los burros y se fotografió así de feliz con las últimas crías de pandas que nacieron en el zoo de Madrid.

5Lágrimas reales

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Este documento permanece en el recuerdo de todos, pues fue la primera vez que se vio llorar en público a la reina. Fue el 8 de abril de 1993 durante el solemne funeral de Estado por don Juan, el padre del rey. Ante el abatimiento de don Juan Carlos, doña Sofía dio rienda suelta a sus lágrimas de dolor por la pérdida y por los avatares personales e institucionales de una figura histórica, la de don Juan, conde Barcelona, hijo de rey, padre de rey y nunca rey.

4La boda del heredero y Letizia Ortiz

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Doña Sofía se casó muy enamorada de don Juan Carlos y siempre deseó lo mismo para sus hijos. Le apenó muchísimo el fracaso matrimonial de su hija Elena y Jaime de Marichalar, por quien sigue teniendo un gran cariño. Le ha dolido profundamente el comportamiento de su hija Cristina e Iñaki Urdangarin, cuya ambición le ha costado tan cara a la monarquía. Aceptó la elección de su hijo Felipe quien llegó a plantear que o se casaba con Letizia Ortiz, una periodista, o renunciaba al trono. La boda se celebró el 22 de mayo de 2004 y la reina se ha esforzado para ser un ejemplo para su nuera, quien tampoco se ha visto a salco de polémicas y comentarios.

3Sus comentados looks veraniegos

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El traje de chaqueta es el «uniforme de trabajo de la reina Sofía. Sin embargo, cuando llega el verano y disfruta de las vacaciones en Marivent, todo cambia. La monarca  opta por cómodos pantalones y camisas de lino o amplios conjuntos de seda de vivos colores. Se olvida en parte de los tacones y utiliza las típicas abarcas y sale de compras o a recorrer mercadillos. Es la imagen más relajada de la soberana española.

2Su principal misión: mantener la unión familiar

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En el verano de 2011 doña Sofía reunió a sus hijos y nietos en una comida familiar en un restaurante en Palma, aunque las relaciones ya no eran buenas y el escándalo del Caso Urdangarin estalló tres meses después. Es una de las últimas imágenes de la familia real y la reina dedica sus mejores esfuerzos a calmar tensiones. Sabe que ya nada será como antes, pero ha recuperado su capacidad de acción como madre y abuela y, al menos, quiere lograr que Felipe y Cristina limen asperezas. Ardua tarea, sin duda.

1El beso de la tregua

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El pasado 18 de septiembre, se produjo esta sorprendente imagen cuando la reina se acercó a don Juan Carlos, a quien le dio un beso. La escena se produjo en la escalinata de La Zarzuela donde esperaban la llegada de los reyes Guillermo Alejandro y Máxima de Holanda, y doña Sofía acababa de saber que el rey sería nuevamente operado de cadera. Fue su manera de transmitir apoyo. En su relación personal hay una brecha muy profunda, pero Sofía no olvida que es la reina y que su vida seguirá indisolublemente unida a la de su marido.