La moda hace extrañas compañeras. Con ello nos referimos a coincidencias curiosas, aunque en este caso se trata del ámbito de la realeza. Letizia ayer se reunía con el pleno de la Real Academia Española y nos sorprendió con un nuevo modelo: un vestido plisado en tono rosa palo de Hugo Boss. 

La Reina Letizia, ayer por la tarde en la sede de la Real Academia Española, en Madrid.

Si bien no era tan sorprendente. Y es que el año pasado ya se lo vimos a la princesa Sofía de Suecia. La esposa del príncipe Carlos Felipe lo estrenó concretamente el 30 de abril para asistir al Te Deum por el 70 cumpleaños de su suegro, el Rey Carlos Gustavo, que tuvo lugar en la capilla del Palacio Real de Estocolmo. Era, además, su primera aparición pública tras dar a luz a su primer hijo, Alexander, apenas dos semanas antes. 

Sofía y su marido, Carlos Felipe de Suecia, el 30 de abril de 2016.

De todos es conocido que la Reina Letizia siente verdadera predilección por la firma alemana, de la que posee innumerables prendas y este vestido de aire romántico es muy favorecedor y dentro de sus gustos. La diferencia respecto a su antecesora evidentemente está en la combinación con los otros complementos.

Mientras que la Reina española destacó el vestido con un cinturón adornado con una libélula, de Uterqüe, un bolsito de Magrit, zapatos nude de Magrit y pendientes bicolor de Coolook, la princesa sueca eligió un llamativo tocado floral para rematar su recogido, un clutch plateado y salones de pitón en varios tonos. 

A nosotros nos parece que Letizia redondeó mejor el estilismo, con más coherencia y fineza, pero para gustos los colores… En ambos casos, el vestido resulta bonito y femenino. ¿Será que las royals se miran de reojo y toman buena nota?

Letizia marcó la diferencia con unos complementos más acertados.