Letizia de España y Lalla Salma de Marruecos son las grandes embajadoras de sus respectivos países en muchos niveles, uno de ellos en el estilo. Aunque a la consorte marroquí es menos habitual verla en actos públicos, lo cierto es que su papel institucional ha supuesto toda una ruptura aperturista respecto a las anteriores esposas de los monarcas alauitas. La española, en cambio, está acostumbrada a tener una agenda oficial más activa.

El pasado 31 de octubre, la princesa Lalla Salma coincidió con la Reina Letizia en la apertura en París del Congreso Mundial del Cáncer 2016. Ambas se sentaron juntas en el auditorio, de hecho cada una preside de forma honoraria los organismos contra esta enfermedad en sus países, por lo que esta es una causa que les une en compromiso. Allí se saludaron con cariño y mostraron una excelente sintonía entre ellas. 

Letizia y Salma
Letizia y Lalla Salma, charlando distendidamente a su llegada al congreso.

Desde su matrimonio como Mohamed VI, en 2002, Salma llamó la atención por preparación, pues es licenciada en Ingeniería Informática, y por su evidente belleza. Ella suele lucir con orgullo y elegancia el tradicional caftán, pero también se deja ver con atuendos perfectamente occidentales. En París, por ejemplo, llevó un moderno traje de chaqueta en color berenjena. Eso sí, su preciosa melena pelirroja es intocable y presume de ella con esplendor y sin velo. Con esto también ha marcado diferencias.

Letizia y Salma

Salma destacó con un semirrecogido alto de su larguísima y abundante melena, mientras que Letizia también optó en esta ocasión por un peinado con moño, aunque bastante diferente. De dos mundos, podría decirse. Letizia apostó por un moño medio con raya al lado, realizado con mechones y alguna trencita entrelazada. Dos maneras de entender la moda capilar, pero con resultados igualmente atractivos. 

Letizia y Salma
Las dos reinas consortes, juntas en el Palacio de Congresos de París.