El hijo menor de Carlos de Inglaterra está empeñado en demostrar que su inesperada ruptura con su novia Cressida Bonas es lo mejor que le podía pasar a ambos y que no le ha roto el corazón (pincha AQUI para recordar la noticia). De hecho, la separación no ha alterado en absoluto sus planes y apenas unas horas después de conocerse la noticia, el príncipe Harry volaba a Miami con un grupo de amigos. Era la primera escala de un largo fin de semana, que tendrá su broche de oro el sábado, con la boda en Memphis de su amigo Guy Pelly, con la heredera Lizzie Wilson.

El miércoles y el jueves Harry se lo pasó en grande en Miami, donde se alojó con su grupo en el Soho Beach House. El joven, de 29 años, se lo pasó en grande cenando primero en un exclusivo restaurante, el Hakkasan, y más tarde se fueron de fiesta al LIV, en el hotel Fontainebleau Miami Beach. Se trata del mismo local donde en su día se celebró la despedida de soltero de Mike Tindall, antes de su boda con Zara Phillips, nieta de la reina Isabel II.

harry de inglaterra

Harry dejando el hotel de Miami, camino a tomar el avión que lo llevaría a Memphis.

Allí dicen que Harry se lo pasó en grande, y se mostró de lo más solícito sobre todo con una de las chicas del grupo, una guapa morena con la que se mostró cómplice.

Luego, el jueves, todo el grupo voló a Memphis en un avión privado, y acompañados por un grupo de guardaespaldas que pertenecen a Scotland Yard y que se encargan de la seguridad de Harry.

En la capital de Tennessee, se reunieron además con otros invitados a la boda, que habían volado desde Londres, aunque haciendo escala en Chicago. Ese fue el caso de Guillermo de Inglaterra y de su prima Eugenia de York, hija de Sarah Ferguson.

Los dos hermanos y Eugenia compartieron cena privada  y risas en el restaurante Rendezvous, donde lucieron su imagen más informal, en vaqueros y camisa, antes de regresar al hotel donde se alojan, el Peabody, que les cuesta 1.500 euros la noche.

harry

Harry a su llegada al restaurante Rendezvous de Memphis, el jueves por la noche.

Mañana será la boda de Guy Pelly y Lizzie Wilson y sin duda lo más comentado será la ausencia de Cressida, la novia durante dos años de Harry.

En Gran Bretaña son muchos los que aseguran que se trata solo de una separación temporal, y que la pareja se reconciliará muy pronto. Como en su día pasó con Guillermo y Kate Middleton. De hecho, quizás salga reforzada la unión.

Sea como fuere, también aseguran que una de las razones de la ruptura es el carácter excesivamente controlador de Cressida. A sus 25 años, a la joven parece que no le sentó nada bien saber que su novio estaba invitado a las fiestas pre-boda de Guy y Lizzie y que habría intentado convencer a Harry para que no asistiera. Además, se dice que el detonante final fue una discusión que empezó por el precio de un billete de avión y acabó con Cressida preguntándole a Harry a dónde iba su relación, porque después de dos años parecía estancada… Pues a ninguna parte, parece ser la respuesta.

A Harry se le ve feliz y relajado. Quizás se reconcilie con Cressida, quizás no. Pero mientras, está dispuesto a pasar unos días estupendos en Estados Unidos. De boda y soltero.

william 

 

Guillermo de Inglaterra llegó también el jueves a Memphis para la boda de sus amigos Guy Pelly y Lizzie Wilson.