Había mucha expectación en el hospital Quirón de Pozuelo, en Madrid, y por fin se produjo esa esperada visita de la infanta Cristina a su padre. La duquesa de Palma ha volado desde Ginebra, ciudad en la que se ha establecido con sus hijos y su marido, Iñaki Urdangarin. Dentro, la esperaba su madre, doña Sofía, con la que ha almorzado en el interior de la clínica. No ha coincidido sin embargo con los príncipes de Asturias, que abandonaban el centro minutos antes tras haber visitado al rey.

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La infanta Cristina no ha venido en esta ocasión acompañada por su marido a visitar al rey, como en la anterior intervención del monarca, en noviembre del año pasado. En esa visita también estuvo presente el hijo mayor del matrimonio. Fue un hecho muy criticado, dada la controvertida situación en la que se encontraba Iñaki Urdangarin, imputado en el caso Nóos. De hecho, el rey y su yerno no habían vuelto a coincidir desde que estallara este escándalo que supuso que fuera apartado de todas las actividades de la familia real. En esta ocasión, el duque de Palma se ha quedado en la ciudad suiza con sus hijos, mientras su mujer se reunía con su familia.

Como ya es sabido, anoche esperaban en el hospital durante la operación del rey Juan Carlos, la reina Sofía, los príncipes de Asturias y la infanta Elena. La propia reina volvía esta mañana al hospital, poco después de que se emitiera el primer parte médico, al igual que los príncipes de Asturias, y constataban el buen resultado de la operación y lo animado que está el monarca, quien tendrá que volver a ser operado nuevamente dentro de dos meses para que se le implante una prótesis definitiva.