La noticia de que la duquesa de Palma se irá a vivir a Ginebra, donde se encargará de gestionar y coordinar los programas del área internacional de la Fundación la Caixa con las diversas agencias de las Naciones Unidas que tienen su sede en este país, ha dado lugar a numerosas especulaciones. Su marido, Iñaki Urdangarin, se quedará viviendo mientras tanto en Barcelona, pendiente del juicio en el que está imputado. Está previsto que vaya a ver a su mujer y a sus hijos con mucha frecuencia.

Esta misma mañana, la periodista Mariángel Alcázar, que cubre habitualmente la información de la Casa Real, ha querido matizar este hecho afirmando: «Cristina e Iñaki van a vivir juntos en Ginebra, con sus cuatro hijos. Él irá y vendrá a Barcelona, porque tiene que atender a los asuntos de su situación procesal. Además, no tiene la residencia en Suiza. No se van a separar».

Otros han interpretado en otra clave esta decisión de la infanta Cristina de irse a vivir a Suiza. Carmen Rigalt escribía hoy en el periódico ‘El Mundo’: «Por la mañana saltó la noticia. «Los Duques de Palma se mudan a Suiza», decía textualmente el titular de Mariángel Alcázar, pero muchos se apresuraron a interpretarlo y si encomendarse a Dios ni a Javier Ayuso (jefe de comunicación de la Casa Real) fueron más allá y sentenciaron: la infanta Cristina se separa».

Y añadía: «Lo de ahora  es peor. Al hacer públicos los correos extramatrimoniales de Urdangarin, la historia se convierte en espectáculo para consumo de masas. Y digo yo: mejor que el asunto la pille a resguardo. Mientras a la orilla de las regatas este nuevo escenario es interpretado como una pre separación (variante del ‘cese temoral de la convivencia) la reina sobrelleva el foco con nerviosismo».

El mismo medio, en uno de sus editoriales, que titula «Doña Cristina pone tierra de por medio»,  afirma: «Se trata de una separación de hecho, pero no de derecho, porque ambos van a mantener el vínculo matrimonial. Algo muy parecido sucedió entre Doña Elena y Jaime de Marichalar, que acabaron divorciándose de mutuo acuerdo. Todo indica que las revelaciones sobre Urdangarin y los correos han acabado por alejar a la pareja».

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La infanta Cristina está viviendo un momento personal muy delicado.

El diario ‘El País’ hace hincapié en la pretensión de la Casa Real de apartar a Iñaki Urdangarin de la monarquía en un artículo que titula ‘Aislamiento total: «Desde que estalló el caso Nóos y el prestigio de la Monarquía empezó a caer en las encuestas, La Zarzuela ha aumentado progresivamente la distancia con el marido de la infanta Cristina (…) Desde entonces todos los cortafuegos que La Zarzuela ha colocado entre Urdangarin y la institución se quedaron cortos«.