El informe incorporado al sumario del ‘caso Nóos’ trae la luz pública en parte los hábitos de la infanta Cristina como consumidora a través de sus variados gastos personales sufragados con cargo a los fondos procedentes de las arcas valencianas y baleares que fueron desviados a Aizoon, la sociedad mercantil que ella compartía con su marido al 50 por ciento y a la que fue a parar parte del dinero obtenido fraudulentamente por la ONG Instituto Nóos.
La infanta Cristina utilizó la tarjeta de crédito a nombre de Aizoon: pagó en restaurantes de muy variado nivel como 352 euros en el lujoso ‘Escarabat Negre’ de Port de Solle; 108 en una comida en el ‘Jardi de L’abades’; o los 60,68 en el ‘Río Grande’ de Bethesda, durante su estancia en Estados Unidos…
Se reflejan las compras de flores de la infanta Cristina con cargo a esa tarjeta Visa Bussines de Oro, 81 euros en Interflora, o, en septiembre de 2009, 200 euros en la selecta floristeria barcelonesa Arc Verd.
La infanta se gastó en una sola compra el 2 de septiembre de 2006, 627 euros en la tienda de ropa infantil de lujo Bonpoint de Barcelona.
Sus gastos personales se extienden desde pequeñas cantidades como el pago de peajes de autopistas, como la vasco-aragonesa, a descargas telefónicas de canciones en la tienda digital de ‘i Tunes’, ampliando su arco hasta billetes de Renfe por valor de 108 euros.
Durante tres años Cristina de Borbón compró en el Centro Europeo de Barcelona los libros de texto y el material escolar de sus hijos para el Liceo Francés de Barcelona por un importe total de 1.522, 61 euros: 381 euros en agosto de 2006; 463, en julio de 2007; y 677, 21, en julio de 2008

En un momento clave de la instrucción se han hallado nuevos vínculos entre Aizoon y la infanta Cristina que, no solo tuvo acceso a la cuenta donde llegaba el dinero turbio de Aizoon, sino que utilizó de manera regular durante años, la Visa Oro de esa empresa.

La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin en Barcelona en abril de 2013

La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin siguen EN EL OJO DEL HURACÁN mediático y en el punto de mira de las investigaciones del juez Castro.

Además, el juez instructor del ‘caso Nóos’, José Castro, ha incorporado a la causa la información remitida por La Caixa según la cual el 27 de diciembre de 2006, fueron traspasados desde la mercantil Aizoon, integrante del entramado Nóos, hasta un total de 150.000 euros a una cuenta bancaria cuyo titular es Iñaki Urdangarin y de la que podía sacar dinero la infanta Cristina al al estar autorizada, por lo que tuvo acceso a 150.000 euros procedentes de Nóos.

Al margen de los datos aportados por la entidad bancaria, el juez Castro se encuentra a la espera de que la Agencia Tributaria aporte los datos que solicitó sobre la forma en que se pagaron los trabajos que los proveedores de la empresa Aizoon realizaron en la rehabilitación, reforma y mantenimiento de la mansión de Pedralbes, propiedad del matrimonio Urdangarin-Borbón, que precisa en su investigación de un presunto delito de blanqueo de capitales.

Recordemos que el juez ha solicitado tres informes específicos sobre la vida fiscal y patrimonial de la infanta Cristina: gastos, cuentas y declaraciones de impuestos, propios y de Aizoon, a la Agencia Tributaria. Otro informe a la Policía Judicial sobre los pagos a proveedores de los duques, factura a factura, en especial sobre la participación de la infanta en la encomienda de trabajos y compras a proveedores para las obras y decoración de su mansión de Barcelona (tres millones de euros), en cuya compra los duques de Palma gastaron seis millones. Ahora, está en venta por diez millones, una vez que CRISTINA DE BORBÓN  Y SUS HIJOS SE HAN IDO A VIVIR A SUIZA.

El juez Castro, que investiga a la hija del rey por presunto blanqueo de capitales y delito fiscal, decidirá en las próximas semanas si archiva definitivamente las investigaciones en torno a Cristina de Borbón o si, por el contrario, llama a declarar a la infanta en calidad de imputada. Así dará respuesta el juez al tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Baleares, que le emplazó a poner término a las pesquisas relacionadas con la duquesa de Palma «en aras de evitar mayores especulaciones» y debido a que «no resulta posible ni aceptable investigarla indefinidamente».