La reina Silvia, de 68 años, ofreció una cena a los futbolistas brasileños que ganaron el Mundial de 1958 en Suecia, encabezados por el legendario Pelé que se hizo famoso en aquel campeonato. La princesa Victoria, de 35 años recién cumplidos, dejó por unas horas su descanso veraniego en el castillo de Haga donde ella y su marido disfrutan al máximo de su preciosa hija Estelle, de seis meses. para asistir a la recepción. Para la soberana sueca fue una  ocasión de recordar en parte sus orígenes ya que su madre, Alice Soares de Toledo, era brasileña, nacida en Sao Paulo. Por ello no hubo problemas de comunicación, ya que la reina habó en brasileño con Pelé y el resto de la delegación brasileña que acudió al acto.