Está claro que no le gustan los libros y que prefiere el deporte, sobre todo el fútbol, una pasión que ahora comparte con su nueva faceta, mucho más urbana. Froilán, que cumplió 15 años el pasado 17 de julio, es el mejor reclamo que la discoteca podía haber encontrado para atraer a su sala público joven y escogido. Vende entradas, promociona fiestas y no cobra sueldo alguno, pero en pago a sus servicios tiene barra libre, sin alcohol, y cierta dosis de poder que él ejerce con satisfacción. De hecho, en su entorno se asegura que Froilán sabe perfectamente que es el nieto del Rey y que le encanta ejercer como tal, un comportamiento que, al parecer, no suele censurar su madre, y que a Jaime de Marichalar sí le gustaría corregir.

La imagen de Froilán promocionando una fiesta en Whatsapp con la máscara popularizada por «V de Vendetta» ha suscitado todo tipo de comentarios, y aunque está claro que el joven está metido de lleno en la casi siempre conflictiva adolescencia, una etapa marcada por los cambios y una auténtica revolución hormonal, son muchos los que opinan que Jaime y Elena deberían poner límites para evitar que la situación se les vaya de las manos.

La infanta Elena y Froilán

Al parecer, la infanta Elena es mucho más permisiva con Froilán que su ex, Jaime de Marichalar, que está muy preocupado por la actitud de su hijo.

Y aquí es donde el problema se encona. A Jaime, que tampoco era partidario de que su hija Victoria estudiara este curso fuera de España, le desagrada profundamente la actitud de su hijo. Por eso, el fin de semana que le toca quedarse con él procura llevarle al campo para alejarle de la ciudad.

Pero eso no es suficiente, entre otras cosas porque Froilán pasa más tiempo con su madre, la infanta Elena, que al parecer es mucho más permisiva con su primogénito, lo que le crearía contínuas discrepancias con su exmarido.

Jaime de Marichalar y Froilán

Cuando le toca estar con su hijo, a Jaime le gusta llevarle al campo para alejarle de la ciudad.