La tragedia se instala en Oslo: Marta Luisa de Noruega, hundida tras una inesperada muerte

Marta Luisa de Noruega está hundida tras la muerte de su profesor de hípica. La hermana de Haakon de Noruega estaba de vacaciones con su nuevo novio, pero al enterarse voló a Oslo para arropar a la familia de su mejor amigo

La tragedia se instala en la casa real de Noruega. Marta Luisa de Noruega está muy afectada, al igual que sus tres hijas, tras la muerte de su profesor de hípica. Puede parecer un vínculo lejano, pero lo cierto es que su relación era tan estrecha que para la familia real noruega es casi como perder a uno de sus miembros, porque lleva toda su vida dedicada a la formación hípica de la hermana de Haakon de Noruega y sus hijas.

El escándalo del nuevo romance de Marta Luisa de Noruega con un chamán

Marta Luisa de Noruega se encontraba con su nuevo novio, el chamán Durek Verret, de vacaciones al otro lado del charco, concretamente en Nueva York y Los Ángeles. Todo parecía idílico, dado que no solo tenía intención de desconectar del día a día, a la vez que descubría nuevos rincones en Estados Unidos. También tenía la ilusión de que estas serían sus primeras vacaciones con su nuevo (y polémico) amor. Sin embargo, sus vacaciones se han ido al traste.

Nada hacía presagiar que al iniciar su viaje tendría que interrumpirlo. Su profesor de hípica, Esben Johannessen, quien además de instruirle en el arte de montar a caballo también se había convertido en uno de sus íntimos amigos, ha fallecido a los 54 años de edad. A pesar de estar a miles de kilómetros de distancia, Marta Luisa de Noruega no lo dudó ni un segundo y tras conocer la trágica noticia cogió un vuelo con destino a Oslo, para estar presente en el funeral por su amigo.

No estaba sola, porque sus hijas -Maud Angelica, Leah Isadora y Emma Tallulah- también han crecido aprendiendo a amar y respetar a su profesor de hípica. Marta Luisa de Noruega y sus tres hijas hicieron piña durante la ceremonia, celebrada en el cricket East Fredrikstad de Oslo. Las niñas arroparon a su madre, que no pudo evitar emocionarse en el último adiós de uno de los pilares de su vida. De hecho, tan profunda era su amistad que incluso la familia de su profesor le reservó el honor de ofrecer unas palabras en su memoria.