Alberto y Charlène presidieron la gala del Día Nacional de Mónaco, donde la princesa apareció rompiendo los códigos de etiqueta.


Los Grimaldi celebraron el 19 de noviembre el Día Nacional de Mónaco, para lo cual se llevan a cabo varios actos durante toda la jornada. Si por la mañana casi toda la familia se reunió en torno al palacio, con los hijos y sobrinos del príncipe Alberto, por la noche la cita fue más reducida. No faltó la princesa Carolina, la ‘otra’ primera dama del Principado con permiso de Charlène, pero fue este la que más sorprendió con un atuendo de inspiración masculina. El contraste entre las cuñadas era evidente, una en rojo y la otra en negro.

9Gala de noche por el Día Nacional de Mónaco

Alberto y Charlène presidieron la gala de noche con la que habitualmente se cierran las celebraciones del Día Nacional, que tuvo lugar en el Forum Grimaldi de Montecarlo.

8Un esmoquin para la princesa

Charlène de Mónaco escogió para la ocasión un elegante esmoquin con camisa blanca de cuello subido. Si el traje era marcadamente masculino, ella lo ‘feminizó’ con un complemento que no pasó inadvertido: su original cartera que se agarraba bajo un gran lazo. Como contrapunto, unas joyas de altura, como sus pendientes largos de rubíes y brillantes, además de la banda nacional y la máxima condecoración del Principado.

7El príncipe Alberto con el traje de gala

Con este atuendo Charlène demuestra, una vez más, que lleva su estilo por bandera. Y aunque la etiqueta de este tipo de compromisos podría indicar como más apropiado un vestido largo (como llevaban las otras damas), ella va por libre sin perder un ápice de elegancia.

6Esperada reaparición

Por la mañana Charlène había elegido un atuendo completamente en blanco, también con pantalones y un sombrero de ala ancha. De nuevo un estilo masculino que la princesa sabe reinterpretar con maestría. Hace unos días reaparecía en público tras más de dos meses de ausencia junto a Alberto en actos oficiales.

5Flores para la princesa

De esta manera Charlène volvía a demostrar, una vez más, que lleva un estilo propio por bandera. Aunque la etiqueta del acto podía indicar como más apropiado un vestido largo (como llevaban las otras damas), la princesa prefirió ir por libre y con pantalones, sin perder un ápice de elegancia.

4La princesa Carolina, vestida de Chanel

Para esta misma cita su cuñada, Carolina de Mónaco se presentó con un estilo diametralmente opuesto, con un vestido largo de terciopelo rojo con botones y puños en blanco de la nueva colección de Chanel, su firma fetiche. Con esto la princesa hacía un guiño a los colores nacionales del Mónaco, rojo y blanco.

3Con su hijo mayor, Andrea Casiraghi

2Los otros Grimaldi en la gala

Del resto de familiares no se perdieron este evento el hijo mayor de Carolina, Andrea Casiraghi, y su nuera, Beatrice Borromeo, esposa de Pierre Casiraghi, quien a su llega también fue obsequiada con un ramo de flores por unas niñas. Curiosamente, ninguno de ellos iba acompañado por sus respectivas parejas.

1Beatrice Borromeo, con capa de terciopelo y guantes de cuero

Beatrice, madre de dos hijos, también estaba espléndida y fiel a su estilo. Lucía un original vestido con toques étnicos y, para abrigarse, una capa de terciopelo que combinó audazmente con unos guantes largos de cuero.