Máxima de Holanda, últimos actos antes de convertirse en reina

La simpatía y la naturalidad de Máxima la han hecho ya ser uno de los miembros más queridos de la familia real holandesa. La Coronación de Guillermo y Máxima como reyes es el acontecimiento del año en Holanda, una alegría que sólo se ve empañada por dos hechos tristes. Una, será la ausencia del príncipe Frisso, hermano de Guillermo, en coma desde hace más de un año debido a un accidente y otro será la ausencia -como en el caso de su boda- de los padres de Máxima, que tampoco estarán en su coronación como reina de los Países Bajos. Aunque ellos ya han declarado sentirse ‘orgullosos’ de su hija, han preferido evitar la asistencia para no causar polémica (recordemos que el padre de Máxima fue ministro en la época de la dictadura militar en Argentina)

Mientras se últiman los detalles de la coronación, que concentrará en la pequeña ciudad de Amsterdam a realeza de todo el mundo, Máxima sigue con su vida y su agenda. En esta ocasión -una de las últimas antes de ser ya reina- visitó la Show Band Hoorn, una banda de música, y después visitó por sorprensa una residencia de ancianos.

maxima2Máxima, relajada y sonriente, vestía de marrón y llevaba unos pendientes XL

A la princesa se la ve, como es habitual, muy feliz y relajada y tan sonriente y espontánea como siempre. Esta vez, Máxima vistió de marrón -un color que emplea muy a menudo- y como suele hacer, puso el ‘toque Máxima’ con unos grandes pendientes y varios brazaletes de madera en colores vivos. La futura reina llevaba también un coqueto bolso de mano de asa corta.

maxima3Como siempre Máxima derrrochó simpatía y naturalidad a raudales