Los reyes Guillermo y Máxima de Holanda se encuentran en plena Visita de Estado a Irlanda (del 12 al 14 de junio). Casi tres días entre Dublín y Cork en los que fortalecerán las relaciones bilaterales y tendremos ocasión de comprobar, una vez más, todo un despliegue de looks por parte de la reina.

Invitados por el presidente de Irlanda y su esposa

Para rematar la primera jornada del viaje los monarcas fueron agasajados con una cena de gala por parte del presidente de la República de Irlanda, Michael D. Higgins, y su esposa, Sabina Higgins, que tuvo lugar en el Áras an Uachtaráin, la residencia oficial del mandatario.

Un vestido con el color nacional de Irlanda

Al tratarse de un banquete de Estado, el protocolo indicaba la más alta etiqueta: esmoquin para ellos y vestido largo y grandes joyas para ellas. Máxima no solo no defraudó sino que se marcó un doble guiño: espectacular con un vestido del diseñador holandés Jan Taminiau (que ya había llevado en ocasiones anteriores) y de verde, el color nacional de Irlanda.

Con zapatos transparentes

Más allá de la primorosa confección del vestido, especialmente en los bajos, presumiendo de un trampantojo gracias al forro de color carne por debajo, Máxima también sorprendió calzándose unos zapatos completamente transparentes, de vinilo, al más puro estilo princesa de cuento.

El traje llevaba una ligera cola

Todo en verde

La apuesta de Máxima no pudo ser más clara en homenaje al país que visitaban: todo en verde. Especialmente en las joyas, que formaban parte del impresionante joyero de la Casa Real de los Países Bajos. Cómo no, las esmeraldas fueron las protagonistas.

Impresionantes joyas de esmeraldas

Y Máxima tenía una buena colección para brillar. En este caso sacó la Tiara Holandesa, perteneciente a un juego con tiara, pendientes y collar. Si bien todo lo que se puso no pertenecía exactamente al mismo conjunto. Esmeraldas y diamantes ‘de aquí y de allá’ para no pasar inadvertida. Esta tiara se realizó poco antes de 1900 y tanto Máxima como otras reinas holandesas las han utilizado con bastante frecuencia.

Cálida bienvenida

Ese mismo día por la mañana, Guillermo y Máxima fueron recibidos en una ceremonia oficial de bienvenida por el presidente y su mujer. La reina llevaba un original vestido con drapeado lateral y detalles dorados en las mangas firmado por el también holandés Claes Iversen.

Máxima retomó sus clásicos casquetes para la cabeza

Los adornos dorados de las mangas

Los adornos dorados de pedrería y metal en las mangas simulaban pulseras y brazalates, que cubrían las mangas hasta el antebrazo. La cartera era rígida y dorada.

Una imagen clásica 

 

Cumpliendo con las tradiciones

Los monarcas cumplieron con las tradiciones obligadas en Irlanda, comenzando por depositar una corona de flores en el Jardín del Recuerdo de Dublín. Máxima se cubrió con un trench ante las bajas temperaturas.

Todos al jardín para plantar un árbol

Uno de los momentos más simpáticos fue este, cuando los cuatro se desplazaron al jardín de la residencia presidencial para proceder a uno de los ritos: plantar un árbol.

Máxima y Guillermo, pala en mano

Y ahí se pusieron Máxima y Guillermo, pala en mano, para terminar la faena y dejar un bonito y verde recuerdo que crecerá en Irlanda.