La Reina Sofía regresó tras dos meses de ausencia para hablar con los Bancos de Alimentos, justo tras conocerse que su nieta Leonor estudiará en Gales.


Justo cuando la Casa Real anunciaba que la Princesa Leonor cursará a partir del próximo año su Bachillerato en un internado de Gales, su abuela paterna, la Reina Sofía hacía una reaparición tan esperada como discreta: sentada en su despacho del palacio de La Zarzuela para presidir una reunión telemática entre la Fundación que lleva su nombre y la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL). Una actividad fuera de la agenda oficial de la Casa de S.M. el Rey, como ocurre con todas las que realiza con esta institución. Muy elegante, luciendo sus joyas habituales con los típicos ojos griegos de la buena suerte, la Reina emérita sonreía tras la mascarilla en un día crucial para el futuro de su nieta.

Se dice que la Reina Sofía puede haber influido en la decisión de enviar a la heredera a estudiar a Gales (Reino Unido). Ella misma pasó tres años en el internado de Salem, situado en el sur de Alemania. Una experiencia pionera entonces que ella misma recordaría tiempo después como enriquecedora y liberadora. Le encantó salir de las faldas de sus padres, los reyes Pablo y Federica de Grecia, hacer amigos nuevos, relacionarse más allá de con sus dos hermanos, Constantino e Irene.

Fundación Reina Sofía.

Sin embargo, lo más importante para ella fue tener la libertad de tomar sus propias decisiones, pero con responsabilidad, según el método que imponían en esa institución, lo que acabó forjando una personalidad fuerte y dedicada. Lo mismo trataría de inculcar en sus tres hijos, especialmente en el entonces heredero, el Príncipe Felipe, a quien mandaron a un internado de Canadá para cursar el C.O.U., antes de la Universidad. Doña Sofía lo tenía muy claro: los hijos tienen que volar solos para poder desenvolverse bien en la vida.

Fundación Reina Sofía.

Su nieta Leonor, por razones evidentes en cuanto a su formación por su relevancia institucional, debía seguir los mismos pasos. Y es notorio que Doña Sofía, a sus 82 años llenos de experiencia, es uno de sus grandes referentes vitales.

No veíamos a la Reina Sofía desde el pasado de diciembre, cuando ofreció unas palabras con motivo del Día Internacional del Alzheimer. Desde entonces mucho ha llovido. Han transcurrido unas navidades en las que, en algún momento, cupo la esperanza de que el Rey Juan Carlos regresara a España desde Abu Dabi, lo que al final no pudo ser. No ha trascendido ningún viaje suyo para ver a su marido. La vida de la emérita prosigue de puertas para adentro de La Zarzuela, donde vive con su hermana, la princesa Irene. De vez en cuando volvemos a verla en este tipo de reuniones, con la que muestra su absoluto compromiso con los Bancos de Alimentos.

Fundación Reina Sofía.

En esta ocasión, la madre del Rey Felipe a través de su Fundación puso en marcha la campaña «Operación Frío» con el objetivo de lograr donaciones a FESBAL para que todos los Bancos de Alimentos del territorio español pudieran disponer de instalaciones de frío, aportando además la Fundación los primeros 100.000 euros a este fin. Ya a finales del año pasado, la Reina Sofía llevó a cabo varios viajes recorriendo las distintas sedes de Bancos de Alimentos de toda España.