La Reina emérita se ha propuesto no encerrarse a llorar por la marcha del Rey Juan Carlos. Más solidaria y juvenil que nunca, hoy ha visitado el Banco de Alimentos de Las Palmas de Gran Canaria.


La Reina Sofía no para. Aunque ya no está en la primera línea de la Corona, su actividad sigue siendo incesante y muy necesaria. Cualquiera diría que el próximo 2 de noviembre cumplirá 82 años. Lejos de quedarse en el palacio de La Zarzuela, la madre del Rey Felipe ha iniciado una serie de viajes por toda España para defender algunas causas nobles.

En los últimos meses se ha centrado particularmente en un aspecto trascendental en estos momentos: los Bancos de Alimentos. En una situación complicada `para muchas familias derivada de la pandemia, con muchas personas en riesgo de pobreza y hambre, la soberana está muy enfocada en conocer de primera mano este servicio que da cobertura a muchas de ellas. Así la hemos visto visitar los tres Bancos de Alimentos de Castilla-La Mancha, también hace unos días acudió al de Murcia (más tarde tapeó en el restaurante El amarre) y hoy ha puesto el pie en el de Las Palmas de Gran Canaria. Mañana lo hará en el de Lanzarote.

Restaurante El amarre.

Doña Sofía no tiene inconveniente en salir de los márgenes seguros de su residencia y coger aviones para visibilizar esta causa. Representa a la Fundación Reina Sofía, de la que es presidenta de honor, con la cual apoya esta iniciativa, además de su inmensa labor en la investigación contra el Alzheimer desde hace más de 40 años.

Ni su edad ni las circunstancias sanitarias, teniendo en cuenta que ella pertenece al sector de población de riesgo, la echan para atrás. Un hecho que llama mucho la atención y que la honra especialmente. Tenemos que recordar también su empeño ecologista, que viene de lejos, pero que se ha intensificado en los últimos tiempos, como cuando el pasado verano liberó una tortuga en aguas mallorquinas o cuando se convirtió en voluntaria para recoger basura de una playa de la localidad malagueña de Rincón de la Victoria.

UNA ACTITUD NUEVA Y NADA DERROTISTA

Todo esto nos lleva a una conclusión: ¿puede la Reina Sofía estar más joven cada día? Delgada, en forma y con energía… Y también dueña de un estilo que en poco o nada podemos identificar con el de nuestras antiguas abuelas. La soberana emérita se mueve cómodamente con pantalones, acompañados de chaquetas de colores y vistosos pañuelos al hombro. Por supuesto, nunca le falta un bolsito pequeño e incluso suele colgarse el móvil al cuello sujeto con una cadena. La coquetería le sobra en los múltiples collares, pulseras y anillos con los que se adorna casi siempre, con preferencia por los populares «ojos turcos o griegos» de la buena suerte.

La Reina emérita ha decidido ‘echarse a las calles’, no encerrarse, a raíz de la marcha de su marido, el Rey Juan Carlos, a Emiratos Árabes Unidos. Después de casi tres meses de ausencia, y aunque dicen que habla con él casi a diario y que le echa de menos, Doña Sofía sigue adelante y cuenta con el apoyo de los suyos y el cariño de los españoles ganado a pulso. El 2 de noviembre recibirá muchas felicitaciones. Por nuestra parte, desde SEMANA hemos preparado un Número Especial dedicado a ella que estará a la venta el próximo miércoles en todos los quioscos. Con las mejores imágenes e historias de su vida. ¡No os lo perdáis!