El marido de la Infanta Cristina celebra su casi libertad: podrá salir todos los días a trabajar y tendrá todos los fines de semana para estar con su familia.


Buenas noticias para Iñaki Urdangarin. El Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 1 de Castilla y León ha resuelto otorgarle el tercer grado tras estimar el recurso planteado por su abogado, Mario Pascual Vives, después de que hubieran flexibilizado sus condiciones el pasado 30 de diciembre. Eso había supuesto una notable mejoría y una especie de semilibertad, pero el preso no lo consideraba suficiente considerando que se daban todas las circunstancias favorables para lograr el tercer grado, del que ya disfrutaban desde el pasado verano otros condenados como él por el Caso Nóos. Esta misma mañana, además, el marido de la Infanta Cristina ha recibido la vacuna contra el coronavirus, al trabajar cada día en contacto con los pacientes del centro social Hogar Don Orione.

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Esto significa que el marido de la Infanta Cristina podrá trabajar todos los días y que solo tendrá que regresar a la cárcel por la noche para dormir. En este caso, ya no será en la prisión de Brieva (Ávila), donde ha estado ingresado desde junio de 2018 por una sentencia de cinco años y diez meses de prisión, sino en el Centro de Inserción Social Melchor Rodríguez García de Alcalá de Henares, donde ya pernoctaba desde hace unos días. Además dispondrá de todos los fines de semana libre para estar con su familia, y no solo uno al mes, según se decretaba en su último régimen. Por último, también se someterá a un novedoso programa de tratamiento de reinserción para condenados por delitos económicos.

Gtres.

Justamente se veía a Iñaki Urdangarin el pasado domingo por la tarde regresar al centro madrileño después de pasar su primer fin de semana libre junto a los suyos, coincidiendo con su 53 cumpleaños, que celebró el pasado 15 de enero. No se ha confirmado si ha sido en Barcelona, Vitoria o Madrid.

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El empresario y exjugador de balonmano ya podía cumplir a diario con sus labores como voluntario en el Hogar Don Orione de la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón, una tarea en la que seguirá implicado y que le reporta grandes satisfacciones personales.

Esta última resolución judicial es firme y entrará en vigor en pocas horas. Así que Iñaki Urdangarin puede comenzar una nueva etapa de su vida, si no de libertad completa, algo muy parecido.