Según revela Jaime Peñafiel en su libro 'Anécdotas de oro', el Rey padece narcolepsia desde su más tierna infancia. Quien padece esta enfermedad incurable sufre unos deseos incontrolables de dormir.


A punto de cumplir 52 años, Felipe VI empieza a tener los achaques propios de la edad. Superado el medio siglo, hay una enfermedad que ha aflorado en el estado de salud del monarca: la narcolepsia. Así lo señala Jaime Peñafiel en su libro.

Los achaques de Felipe VI

Jaime Peñafiel ha publicado ‘Anécdotas de oro’, un libro que recoge un sinfín de anécdotas sobre la Familia Real. En él, el periodista asegura que el Rey padece una enfermedad que le hace quedarse dormido en cualquier situación, sin poder controlarlo. La narcolepsia es un acceso de sueño de carácter patológico. Quien la padece siente un deseo irresistible de dormir o debe luchar contra sucesivos ataques de sueño. Es exactamente lo que sucede al marido de Letizia.

«Era un niño malcriado, flojo en sus estudios, con faltas de asistencia y puntualidad y déspota. Con un grave problema añadido: el sueño. Su pubertad le provocaba cierta vagancia, somnolencia y falta de interés general. Se quedaba dormido hasta de pie», cuenta Peñafiel. Incluso ha revelado cómo le hacían despertar en sus años mozos. En torno a las siete y media de la mañana había que «tirarle de los pies, abrir las ventanas de par en par o llamarle por teléfono desde la centralita de Zarzuela».