Se trata de uno de los placeres ocultos de la reina Isabel II, pero sus médicos se lo han quitado para no desgastar su salud de hierro: adiós a sus Martini que le alegran las noches y le ayudan a relajarse de la presión de la Corona


La reina Isabel II de Inglaterra es dueña de una salud de hierro y a pesar de que a menudo nos hacemos eco de informaciones que centran su atención en achaques de salud, no hay que olvidar que la soberana ya cuenta con 95 años. Quizá en este importante dato descanse la decisión de los médicos personales de la monarca para indicarle que debe moderar el consumo de alcohol y es que este es uno de sus placeres ocultos. No es que ella tenga un problema con la bebida, ni mucho menos, pero los facultativos que siguen de cerca su evolución han determinado que debe medirse un poco a la hora de beber martines, ginebra o champagne, como suele hacer cuando cae la noche y aparca la corona y las responsabilidades a un lado para concentrarse tan solo en disfrutar en su pequeño placer.

Parece aún lejana la hora de despedirnos de la reina Isabel II y eso que en la última aparición pública impactó mucho a los británicos que apareciese con la ayuda de un bastón para poder caminar. Desde su entorno han querido restar importancia a este detalle y niega que sufra problemas de movilidad, sino que es una decisión meramente práctica y de comodidad que toma una mujer de 95 años que sigue al pie del cañón trabajando desde el trono y sin intenciones de relegar sus funciones en su heredero, su hijo, el príncipe Carlos de Inglaterra. Pero la última información sobre la jefa de Buckingham viene a señalar que sus hábitos no son los más recomendables a su edad, aunque no le reprochan nada, a sabiendas de que ha sabido mantenerse en perfectas condiciones durante su reinado.

Foto: Gtres

Así lo ha deslizado en una entrevista a ‘Vanity Fair’ un amigo cercano de la reina Isabel II, que asegura que la soberana ha recibido un toque de atención por parte de los médicos, que le recomienden que limita el consumo de alcohol tan solo a ocasiones especiales y que deje de hacerlo de manera rutinaria cuando llega la noche y el palacio está tranquilo. “A la reina Isabel II le han aconsejado que renuncie a su copita nocturna, que suele ser un Martini”, asegura esta fuente cercana a la soberana, que pone de relieve sin embargo de que esta afición “no es que suponga un gran problema para ella, no es una gran bebedora, pero parece un poco injusto que a estas alturas de su vida tenga que renunciar a uno de sus pocos placeres”.

Al parecer, la reina Isabel II ha decidido no desatender los consejos de sus médicos de confianza y ha decidido limitar el consumo de alcohol a aquellos acontecimientos en los que se requiere brindar. Ahora se conforma con saciar su sed con té y refrescos, más allá del agua: “El alcohol se ha acabado, sus médicos quieren asegurarse de que esté lo más en forma y saludable posible” de cara al próximo verano, cuando estén planeados los festejos por su Jubileo de Platino que celebran sus 70 años en el trono británico. Desean que se cuide para que pueda seguir al frente de la casa y si con ello debe renunciar a su Martini nocturno y cambiarlo por un té o un refresco, lo que sea con tal de ver a sus bisnietos crecer, mientras sus nietos ya han creado sus propias familias y tienen su futuro encaminado.