Los nubarrones que se ciernen sobre el príncipe Andrés de Inglaterra son cada día que pasa un poco más negros. Tras verse obligado a retirarse de la vida pública hace dos semanas, el hijo de Isabel II está ahora más arrinconado después del testimonio que ha dado Virginia Giuffre. Esta mujer de 35 años admite haber sido víctima de abuso sexual por parte de Epstein y el duque de York.

Virginia ha concedido una entrevista al programa ‘Panorama’ de la BBC que revolucionado Inglaterra por completo. En ella da las claves sobre cómo se desarrollaron estos episodios delictivos por parte del fallecido magnate y del príncipe Andrés. Lo primero que hace es pedir ayuda a toda la sociedad británica: «Esta no es una historia de sexo sórdido. Esta es una historia de trata de personas. Es una historia de abuso y es una historia en la que está involucrado un miembro de la familia real. «Ayúdenme a librar esta batalla. No acepten sin más que no pasó nada. No se trata de una sórdida historia sexual. Cuento cómo se traficó conmigo, cuento una historia de abusos y en ella está implicado alguien de vuestra realeza».

Giuffre reconoce haber mantenido relaciones sexuales contra su voluntad hasta en tres ocasiones con Andrés de Inglaterra durante al año 2001: en el apartamento londinense de Maxwell, en la residencia de Epstein en Nueva York y en la isla privada que el millonario tenía en el Caribe. Durante la conversación con la BBC desvela con detalles cómo fue captada por Epstein con el objetivo de «aprender a dar masajes».

La primera tuvo lugar en Londres, en marzo de 2001. Primero estuvo en la zona VIP del conocido club ‘Tramp’. «Me invitó a bailar. Es el bailarín más horrible que he visto en mi vida. Fue horrible. Era como si su sudor estuviera lloviendo básicamente en todas partes sobre mí. Me daba asco. Pero sabía que tenía que hacer que se lo pasara bien porque es lo que Jeffrey y Ghislaine esperaban de mi». Tras acabar la noche en el club se fueron a la casa de Belgravia de Ghislaine Maxwell y allí la instruyeron sobre lo que debía de hacer: «Me dijeron que tenía que hacer con Andrés lo que hacía con Jeffrey y eso me enfermó», cuenta.

Su relato es estremecedor y señala directamente a Andrés de Inglaterra: «No me podía creer todo lo que estaba ocurriendo. No es que un miembro de la familia real permitiera que pasara todo aquello, sino que incluso participaba». Respecto a si la foto está retocada, Virginia Giuffre lo tiene claro: Ahora están saliendo todas estas excusas ridículas sobre que si la foto está manipulada. Él sabe lo que pasó. Yo sé lo que pasó. Solo uno de nosotros dice la verdad y sé que soy yo».

Actualmente, Virginia Giuffre está casada y vive con su marido en Australia, pero no ha dudado en salir de su anonimato para poner voz a un drama que tiene al mundo entero estremecido y a la Corona inglesa en el disparadero. Puede que dentro de un tiempo el que rompa su silencio sea el príncipe Andrés, pero delante de un juez. Al menos eso dicen los tabloides británicos.