A pesar de que son muchos los que desean volverla a ver delante de los focos, los planes de Meghan son bien distintos. 


Este 2020 ha sido una auténtico montaña rusa de emociones para el príncipe Harry Meghan Markle. El matrimonio, que tomó una de las decisiones más importantes de su vida con el denominado ‘Megxit’ -gracias al cual han abandonado la primera línea de la Corona británica-, han comenzando una nueva etapa alejada de la pompa y el boato d de la realeza, esta vez en Los Ángeles. Entre los planes de la estadounidense parece que se encuentra volver al mundo del séptimo arte, eso sí, no como actriz.

La duquesa de Sussex está interesada en producir la adaptación cinematográfica de la novela política ‘Election Year’, tal y como publica el diario británico ‘The Sun’. Por el momento, lo que se conoce es que habría llegado a un acuerdo con Lloyd Scott, autor de la novela. Se trata de la adaptación cinematográfica de un libro de carácter político donde la trama gira en torno al candidato presidencial que en realidad es un operativo ruso. A pesar de que son muchos a los que les gustaría verla de nuevo delante de los focos, Meghan habría insistido en que no desea actuar.

Los medios británicos han confirmado, incluso, que existe un acuerdo de confidencialidad para que Meghan supervise el desarrollo del guion como productora. Por el momento, lo que ha trascendido es que la exactriz podría haber contactado con el personaje principal de la cinta y también con el autor del libro. 

Según señala el citado diario, una fuente señaló que Lloyd se había mostrado «entusiasmado contándole a sus allegados el acuerdo alcanzado». «Sería un gran guion y Meghan tendría todos los contactos para hacerlo enorme». Añade que la trama tiene un importante mensaje sobre la democracia y también acerca de la defensa de lo correcto.

De confirmarse la noticia, la estadounidense volvería a estar vinculada al cine, una de sus grandes pasiones. Cabe recordar que Meghan se convirtió recientemente en narradora del documental ‘Elephant’ de ‘Disney Nature’. Un trabajo que firmó a cambio de que se realizara una donación destinada a la organización benéfica ‘Elephants Without Orders’, dedicada a la protección de los animales de la caza furtiva y que busca también la conservación de la vida silvestre. Este proyecto, se estrenó el pasado mes de abril.  

La batalla legal de Meghan 

Poco a poco, comienzan a vislumbrarse los planes profesionales de Meghan cuando acaba de darse a conocer que se sintió «desprotegida por la Institución y con la prohibición de defenderse» cuando estaba embarazada. Una afirmación que se halla en uno de los documentos que forman parte de su defensa en la batalla legal que emprendió contra la editorial Associated Newspapers por la publicación de diversos artículos sobre su persona tanto en el diario ‘Mail on Sunday’ como en su versión online ‘MailOnLine’.

Los abogados de Meghan abogan porque la mujer del príncipe Harry se había «convertido en blanco de un gran número de artículos falsos y dañinos por parte de los tabloides británicos». Además, se añade, que la publicación de estas informaciones le produjeron a Meghan en su momento un gran «estrés emocional».

La duquesa de Sussex se querelló contra este medio después de que sacara a la luz algunas partes extraídas de una misiva que había enviado a su padre, Thomas Markle, poco antes de su sonado enlace con el príncipe Harry, el 19 de mayo de 2018. Meghan emprendió acciones legales contra el diario a finales del año pasado y ahora se desvelan algunos documentos legales que forman parte de su defensa y que han sido filtrado en Reino Unido.

La batalla legal de la duquesa de Sussex se produce por la publicación de un total de cinco artículos sobre su persona en ‘Mail on Sunday’ y ‘MailOnLine’ y acusa al grupo editorial de realizar un supuesto «mal uso de información privada», cometer una supuesta «infracción de derechos de autor» y atentar supuestamente contra «Ley de protección de datos. 
Asimismo, también ha puesto en el punto de mira a las princesas Beatriz y Eugenia de York. Cuando se ha afirmado que al formar parte de la Familia Real británica no podía tener un trabajo remunerado ajeno a la Corona. En los documentos se señala que las hijas del príncipe Andrés y Sarah Ferguson también forman parte del clan Windsor y, además, perciben un salario ajeno a la realeza.