La reina de Inglaterra cancela una visita de 48 horas que tenía prevista a Irlanda del Norte


A sus 95 años, la reina Isabel II de Inglaterra le toca parar su frenético ritmo de trabajo. Y por prescripción médica, además. Según ha confirmado Buckingham, la soberana ha cancelado un viaje que tenía previsto a Irlanda del Norte por consejo de sus médicos.

«Ya no podrá visitar Irlanda del Norte»

«La Reina ha aceptado con resignación el consejo de descansar durante unos días. Su Majestad se encuentra de buen ánimo y está decepcionada ante la idea de no poder visitar Irlanda del Norte, donde tenía previsto emprender una serie de compromisos hoy (miércoles) y mañana. La Reina envía sus mejores deseos a los ciudadanos de Irlanda del Norte y espera poder visitarlos en el futuro». Son las palabras del comunicado oficial que ha emitido este miércoles el palacio de Buckingham a través de un comunicado oficial.

Este anuncio, que se produce el mismo día que la monarca debía emprender su viaje, ha causado preocupación entre la prensa británica. Especialmente cuando su nivel de trabajo sigue siendo ajetreado a pesar de su avanzada edad. También porque ha sido un año especialmente duro para ella. El pasado 9 de abril falleció su marido, el duque de Edimburgo, tras lo cual su estado de ánimo se ha visto mermado. Isabel II no suele mostrar públicamente sus sentimientos, pero sobrellevar el día a día perder al que fue su compañero durante 73 años no le ha resultado tarea fácil.

El pasado 12 de octubre se la vio caminando con ayuda de un bastón

A pesar de estar de luto por el fallecimiento de su esposo, la reina ha seguido adelante con sus compromisos. Siempre fiel a la institución que representa, no ha pensado en ningún momento abandonar el trono. Sin embargo, las fuerzas físicas no son las de antaño. El pasado 12 de octubre, durante la celebración del centenario de la Royal British Legion, en la abadía de Westminster, se la vio caminar apoyada en un bastón. Una señal inequívoca de que el paso de los años ha hecho mella en ella. Era la primera vez en 17 años que utilizaba un bastón. Cabe recordar que en 2003 también utilizó uno. Entonces se recuperaba de una operación de rodilla.

Gtres

La cancelación de su viaje se produce poco después de que acudiera a una recepción en el Castillo de Windsor, donde estuvo acompañada del príncipe Carlos y del príncipe Guillermo. Allí se reunió con líderes económicos mundiales como Bill Gates, el fundador de Microsoft, o Hamed Bin Zayed al-Nahyan, el director general de la Autoridad de Inversión de Abu Dabi.

Otras de las recomendaciones de sus médicos tiene que ver con sus hábitos alimenticios. Según ha publicado la revista ‘Vanity Fair’, estos también le han pedido que modere el consumo de alcohol. Y que deje a un lado el vasito de ginebra que toma cada día. En su lugar le han recomendado que tome solo una copa… y en ocasiones muy especiales.

Tras estos días de descanso, a la Reina Isabel II se la espera en la COP26, la Cumbre del Clima que se celebrará en la localidad escocesa de Glasgow a partir del 31 de octubre. Una cumbre de la que se ha quejado ante la falta de confirmación de algunos de los asistentes. Es el caso del presidente chino, Xi Jinping, que no se presentará a la cita. “No paro de escuchar noticias sobre la COP26… y todavía no sé quiénes van a acudir”, se ha quejado. “Resulta realmente irritante hablar y hablar, para luego no hacer nada”.

Ya descansa en el Castillo de Windsor

A día de hoy, Isabel II ya está haciendo caso a sus médicos y descansa en el Castillo de Windsor. Estas horas de relax le servirán para recuperar energías a una reina que aún se siente joven. Esta semana ha rechazado el premio ‘Anciana del  Año’, que otorga una revista británica. ¿El motivo? Se ve lo suficientemente joven como para decir que no a una distinción que cree que no le corresponde. «Eres tan mayor como te sientes», ha zanjado. Y aunque aún queda tiempo para que celebre su Jubileo de Platino (70 años al frente de la monarquía del Reino Unido), que a nadie se le ocurra imaginar que no estará llena de vigor y ánimos para presidir tan importante cita. ¡Isabel II tiene cuerda para rato!