El féretro de la reina Isabel II de Inglaterra ya está en la Abadía de Westminster. Allí llegó este pasado miércoles en un cortejo fúnebre, procedente del palacio de Buckingham. El cortejo fúnebre tuvo que andar durante una media hora desde el lugar de origen hasta el destino y estuvo animado en todo momento por marchas fúnebres, que fueron tocadas por la Banda de la Guardia de Granaderos. Una vez que llegaron al oficio religioso, que duró apenas unos minutos, la guardia real se quedó haciendo una vigilia antes de que la capilla ardiente se abriera al público. En este momento, un guardia sufrió un desmayo y cayó desplomado al suelo desde el pódium donde se encontraba el féretro de la reina.

Un guardia real cae desplomado al suelo en la Abadía de Westminster

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Desde este pasado miércoles a las 17:00h (una hora más en España) todos los que han querido han entrado en la Abadía de Westminster para dar el último adiós a la reina en la capilla ardiente. Muchos ciudadanos han entrado después de hacer horas y horas de cola, pero se han quedado muchos horrorizados cuando un guardia comenzó a sentirse mal y a tambalearse. El guardia no ha podido más y ha terminado cayendo al suelo.

Momentos antes de caer desplomado, el hombre había bajado brevemente del podio. Luego volvió a ocupar su lugar cuando otros militares se unieron a él para un cambio. Pero segundos después se desmayó y cayó hacia adelante, aterrizando en el suelo de piedra del Westminster Hall entre fuertes gritos de asombro de los transeúntes que hacían cola para presentar sus respetos a la reina Isabel II.

Varios guardias se acercan hasta él para atenderlo

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Esto ocurrió después de que el féretro de la reina abandonara a las 14.25 de este miércoles (una hora más en España) el palacio de Buckingham. El carruaje con sus restos mortales llevaba el nombre de George Gun, que también fue usado para portar los féretros de la reina madre y el rey Jorge Vi, los padre de la reina Isabel. El ataúd llevaba colocada la Corona del Estado Imperial y una corona de flores.

Junto al carruaje que portaba el féretro estaba el primer Batallón de Guardias de Granaderos. Y no podían faltar los miembros de la familia real británica. Tras el féretro estaban el rey Carlos III de Inglaterra, que llevaba el uniforme ceremonial correspondiente al rango de Mariscal de Campo y el bastón que le regaló su madre cuando se convirtió en mariscal de campo en 2012.

A su lado estaba la princesa Ana y los príncipes Andrés y Eduardo. Tras ellos, el príncipe Guillermo, que iba vestido con su traje militar de la Real Fuerza Aérea, y al lado su hermano Harry, que llevaba un chaqué con algunas condecoraciones. Ambos se mostraron con rostro serio. Mientras este cortejo seguía su camino hasta la Abadía, la reina consorte, Camilla, la princesa de Gales, Kate Middleton, la duquesa de Sussex, Meghan Markle, y la condesa de Wessex salieron en coche desde el palacio de Buckingham hasta el palacio de Westminster. Todas vistieron de riguroso luto para despedir a la reina en este acto.