Pocas veces habíamos observado en actitud tan cómplice al príncipe Harry Meghan Markle. Las inmediaciones del Castillo de Windsor fueron testigo de este momento en el que estaban acompañados por los recién nombrados príncipes de Gales. El hijo pequeño de Carlos III estuvo en todo momento pendiente de su mujer, sosteniendo su mano con mucha dulzura y en actitud muy cariñosa. Atento a sus movimientos, pero sin perder detalle de lo que acontecía en la escena. Se trataba de un homenaje a su querida abuela, Isabel II, que se producía 48 años después del anuncio de una muerte que ha conmocionado al mundo.

Harry y Meghan
Gtres

Hace cinco años que el príncipe Harry anunciaba su compromiso con Meghan Markle convirtiendo a la ex actriz estadounidense en uno de los miembros más populares de la Familia Real británica. Mucho ha llovido desde entonces, el matrimonio comenzó hace dos años una nueva vida alejada de la primera línea de la realeza que se inició con el sonado ‘Megxit’. Asentados en Estados Unidos, la presencia de los duques de Sussex siempre despierta gran expectación y ahora, gracias a un momento clave y de cambio para la Corona inglesa, hemos podido ver cómo son en la intimidad. 

La complicidad entre Harry y Meghan

El matrimonio ha vivido tiempos convulsos, no fue fácil para los británicos asumir su decisión de apartarse de los deberes reales. Un hecho que provocó el distanciamiento entre hermanos, por ello lo significativo de este reencuentro que se da en un momento histórico para la corona tras la proclamación del nuevo rey Carlos III. Si el príncipe Harry estuvo muy pendiente de su mujer, Meghan Markle también quiso tener muchos gestos con este. De las primeras imágenes en las que se les veía cogidos de la mano a las siguientes en las que posaron agarrados de la cintura, una complicidad que llamó la atención de la prensa que se agolpaba en la zona, también de los ciudadanos. Las instantáneas nos muestran no solo cómo son en la intimidad, también parece que los últimos acontecimientos vividos han reforzado aún más su matrimonio.

Harry y Meghan
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Si en un primer momento, Meghan Markle se mostró con timidez, según iba acercándose a los británicos que se reunieron en el Castillo de Windsor, su semblante fue cambiando. Cada vez se dejó ver más relajada, escuchando el pesar de los ingleses por la pérdida de una reina irrepetible, también protagonizando instantes muy tiernos como cuando acarició el rostro de una niña compungida. Muy cercana, aceptó ramos de flores, estrechó manos, leyó mensajes e, incluso, se fundió en algún abrazo. La ex actriz estadounidense volvía a recibir el calor del público cuando comienza una nueva era para la corona más regia de la vieja Europa.