El príncipe Harry le declara la guerra al Fortnite

El príncipe Harry ha sorprendido al mundo con unas duras críticas al videojuego más popular del mundo: el Fortnite. "Debería ser prohibido", ha asegurado. Ahora que va a ser padre, al marido de Meghan Markle le preocupa más que nunca el futuro -y los hábitos de consumo- de las próximas generaciones.

El príncipe Harry ha sorprendido al mundo al manifestarse sobre uno de los videojuegos más populares de la historia: el Fortnite. El duque de Essex ha asegurado que este juego, un auténtico fenómeno global, debería ser «prohibido», pues considera que no aporta ningún «beneficio» al hogar.

5Un juego «creado para convertirte en adicto»

Estas asombrosas declaraciones las ha hecho el marido de Meghan Markle durante un evento de la YMCA en Londres. Allí, el príncipe expresó su deseo de que el juego sea «prohibido» en Reino Unido, por considerar que «está creado para convertirte en adicto».

4Las críticas al Fortnite llegan en un momento muy especial

Los comentarios del príncipe Harry criticando uno de los juegos más populares y lucrativos del planeta han tenido lugar poco antes de que se celebraran los Premios Bafta de los Videojuegos. Estos galardones, que se celebran en Londres cada año, son uno de los acontecimientos más importantes de este sector en Reino Unido. Está claro que el hijo de Carlos de Inglaterra sabía en qué momento iba a hacer estas declaraciones.

3«Más adictivo que el alcohol y las drogas»

Fortnite, desarrollado por Epic Games, es un fenómeno de masas en el mundo de los videojuegos. Más de 200 millones de personas lo juegan en todos los rincones del planeta. Para Harry, es «más adictivo que el alcohol y las drogas».

2Su inminente paternidad le está haciendo madurar

«Ese juego no debe permitirse. ¿Dónde está el beneficio de tenerlo en casa?», ha manifestado el príncipe. Las críticas de Harry al Fortnite coinciden con su inminente paternidad. Este mismo mes, nacerá su primer hijo. Parece que el hecho de convertirse en padre le está haciendo sentar la cabeza. Atrás quedan sus años de juergas, de fiestas alocadas, de disfraces irreverentes… una etapa de diversión tan ‘adictiva’ para él que le hizo ganarse el apodo de «Harry Petas». Pero aquello ya forma parte del pasado.

1Adiós al príncipe rebelde