Pese a los intentos del príncipe Andrés de acallar bocas y minimizar los efectos del escándalo sexual que ha terminado por destruir su imagen pública, el escándalo es mayúsculo en Reino Unido. El conocido como ‘caso Epstein’ ha estallado y la familia real británica no ha salido bien parada, porque el hijo menor de la reina Isabel II ha sido señalada por una de las víctimas, Virginia Giuffre, como culpable de un supuesto delito de abusos sexuales continuados.

Lo ha hecho en una demoledora entrevista en televisión, semanas después de que el príncipe Andrés hiciese lo propio para defenderse de las acusaciones. Él terminó destituido de su cargo y ella, por su parte, consiguiendo el favor de la audiencia tras narrar su duro testimonio. Asegura que tuvo varios encuentros con el duque de York cuando aún era menor y que lo hizo obligada, como le sucedía a otras niñas con las que debía realizar orgías: “Sabe lo que pasó. Yo sé lo que pasó y solo uno de nosotros está diciendo la verdad y sé que soy yo”, sentencia.

La mujer que acusa al príncipe Andrés de abuso sexual rompe su silencio

Ante tales acusaciones públicas y frente al escándalo que sus palabras han provocado en la opinión pública, el palacio de Buckingham se ha visto obligado a emitir un comunicado de prensa para posicionarse al respecto. Parecía que ya lo hizo cuando obligó al príncipe Andrés a abandonar su papel institucional como representante de la Corona, perdiendo así el respaldo de la familia real, al menos de cara a la galería, pero ahora han decidido sacar la cara por él y su maltrecho honor.

Desde Buckingham niegan “enfáticamente que el duque de York haya tenido algún tipo de contacto sexual o relación con Virginia Giuffre. Cualquier afirmación en contra de esto es falsa y carece de fundamento”, aseguran desde palacio tajante.

Además, han querido desligar al príncipe Andrés de su íntimo amigo, Jeffrey Epstein, que da nombre a este caso de abuso de menores: “El duque de York lamenta inequívocamente su asociación mal juzgada con Epstein. Su suicidio dejó muchas preguntas sin respuesta, particularmente para sus víctimas. El duque simpatiza profundamente con aquellos afectados que desean cerrar la etapa. Es su esperanza que, con el tiempo, puedan reconstruir sus vidas. El duque está dispuesto a ayudar con cualquier investigación si fuera necesario. El duque ya ha declarado que no vio, presenció o sospechó ningún comportamiento similar al que condujo al arresto y condena de Jeffrey Epstein. Lamenta la explotación de cualquier ser humano y no aprobaría, participaría o alentaría tal comportamiento”, sentencian en el comunicado.