Laurent de Bélgica avergüenza a su propia familia en la Fiesta Nacional con su actitud

La actitud de Laurent de Bélgica ha sacado los colores a su propia familia. Su hermano, el Rey, su mujer y su cuñada le regañaron incluso durante el acto, pero él hizo oídos sordos y continuó con sus juegos, enfadando a todo el pueblo belga

Si Laurent de Bélgica ha sido considerado desde hace décadas como la oveja negra de la familia real no es un título regalado, sino bien merecido que cada cierto tiempo actualiza y revalida. La última ha sido este mismo fin de semana, cuando se celebraba la Fiesta Nacional belga, donde su actitud no solo ha sido criticada por todos los medios nacionales y el pueblo en las redes sociales, sino también por su esposa, la princesa Claire, y el resto de su familia.

El príncipe Laurent de Bélgica, en coma por una neumonía

El príncipe Laurent es el polémico hermano del Rey Felipe de Bélgica. Sin pretenderlo, se convirtió en el centro de todas las miradas por su actitud en el palco presidencial durante la Fiesta Nacional belga, celebrado este domingo. Sus gestos despistaban a todos, hasta tal punto que incluso su esposa le llamó la atención en incontables ocasiones cuando se saltó el protocolo y respondió una llamada de teléfono a la que atendió durante dos interminables minutos, ante las críticas mirada de toda su familia.

Laurent de Bélgica fue el protagonista indiscreto del desfile militar de la Fiesta Nacional belga. Ocupó un privilegiado sitio en primera fila para ver desfilar a las fuerzas armadas de su país. En lugar de rendirle el respeto que se merece y observar el espectáculo, optó por hacer su propio show. Estuvo tocando su móvil durante varios minutos, hasta que al final le llamaron y él no dudó en descolgar y charlar como si nada.

Su mujer, la princesa Claire, no dudó en reñir a su marido en mitad del desfile militar, lo que ha quedado plasmado por los medios que fijaban su mirada en el palco real. No fue la única. Su hermano, el Rey Felipe de Bélgica, le envió numerosas miradas desafiantes para que cesara en su actitud, al igual que hizo la reina Matilde y su hermana, la princesa Astrid, que no daban crédito con la falta de educación y protocolo que estaba dando Laurent de Bélgica.

También causó un gran resquemor cuando la que fuese doctora de la familia real belga, Cathérine le Clément de Saint-Marcq Haar, se acercó a saludar a la familia. Todos se levantaron para tener un gesto de gratitud hacia la mujer que ha dedicado su vida a la salud de los miembros de la familia. Todos menos Laurent de Bélgica. Ni siquiera cuando su mujer le recriminó su falta de educación se dignó a levantarse. Estos hechos están dando mucho que hablar en Bélgica, en donde los medios no se comprende cómo puede suceder estas cosas.