Si hace unos días veíamos a Charlene y a su marido, el príncipe Alberto, en un acto de la Cruz Roja, repartiendo regalos entre los más necesitados del Principado, ahora le ha tocado el turno a Estefanía. La más joven de los hijos del fallecido Raniero, visitó un centro de mayores y, adelantándose a la Navidad, estuvo también compartiendo una agradable tarde con los vecinos más veteranos de Mónaco.

estefanía de mónaco reparte regalos

Estefanía está volcada ahora en sus hijos y en sus labores solidarias.

A sus 48 años, Estefanía parece haber decidido aparcar para siempre su imagen de princesa rebelde. En sus últimas apariciones públicas se muestra más sobria que nunca, en el vestir, en el maquillaje que ya apenas lleva… Parece disfrutar de una etapa de serenidad y está volcada en sus hijos y en ayudar a su hermano Alberto, cuando este requiere de su colaboración para algún tipo de acto oficial. o no, como en esta ocasión, en la que Estefanía tuvo una palabra de cariño y una sonrisa para cada uno de los ancianos con los que habló, llegando a emocionarse en alguna ocasión.

estefanía de mónaco reparte regalos

Estefanía llegó a emocionarse en varios momentos.

Y dentro de ese espíritu solidario, apenas dos días antes, ella y su hermano habían dado el pistoletazo de salida a la 14 edición de la carrera No Finish Line, un acontecimiento deportivo que recauda dinero para los niños gracias a lo que cuesta la inscripción (12 euros los adultos y 6 los menores). Lo curioso es que la prueba dura ocho días y se trata de recorrer una y otra vez los 1.400 metros del circuito. Uno puede ir a la carrera, paseando, acercarse un ratito solo, correr durante varias horas… porque lo que cuenta es participar.

Y se puede hacer en solitario, en pareja, en grupo e incluso disfrazados, como Alberto y Estefanía pudieron comprobar.

estefanía y alberto de mónaco con star wars

Alberto y Estefanía con un grupo de corredores de la No Finish Line disfrazados de personajes de la saga de Star Wars.