Los soberanos de los belgas cogieron en la base militar de Melsbroek, avión que permancerá allí hasta que Felipe, Matilde y sus hijos regresen al país.

Esta polémica se produce cuando precisamente el Gobierno de los belgas ha recortado el gasto de los viajes incluso oficiales desde que los Reyes y varios ministros del gobierno viajaron a los partidos de fútbol de la Selección Belga en el Mundial de Brasil a costa de las arcas del Estado, gastando alrededor de medio millón de euros en estos desplazamientos.

El gobierno también recortó el pasado año el presupuesto asignado a los miembros de la familia real. De hecho el rey Balduino se vió obligado a poner hace poco en venta una de sus residencias favoritas al no poder hacer frente a sus gastos de mantenimiento.

Tras este escándalo parece claro que los Reyes belgas tendrán ahora que costearse los viajes privados de su bolsillo.