Un trench que escondía una sorpresita…

¡Hola a todos, chicas y chicos! De lunes y con muchas perspectivas por delante. Para empezar, una Visita de Estado: la del presidente de Israel y su esposa a nuestro país. Esta mañana los Reyes los han recibido oficialmente en el Palacio Real de Madrid, una nueva costumbre que están imponiendo Felipe y Letizia (antes solía hacerse en El Pardo). O sea, una cita importante, de rango internacional, en la que los anfitriones despliegan todos sus esfuerzos para agasajar a los invitados extranjeros y que todo salga perfecto. Es por eso por lo que el look de Letizia debe ser doblemente cuidado…

Letizia no suele fallar en estas ocasiones. Sin embargo, si bien no diré que hoy ha fallado, tampoco emociona especialmente. Porque, ¿qué es lo que vemos? Pues un trench, y eso es todo, [email protected] 

Felipe y Letizia, a la espera de sus invitados, en el patio del Palacio Real.

Vamos a echarle una segunda ojeada. Claro que no solo lleva una gabardina, una de las muuuuchas que tiene, tan parecidas entre sí que hay que pasarle la lupa con más detenimiento para discernir cuál es cuál. Esta es clásica, en tono beige y con botones marrones contrastados. Más clásica no puede ser, vamos, como que es de Burberry, la marca por antonomasia, y la compró en 2010. Se lo vimos la última vez en el aeropuerto de camino a Japón…

El pasado abril, en Barajas, al inicio de su Visita de Estado a Japón.
Los Reyes, en el posado oficial junto al presidente de Israel, Reuven Rivlin, y su esposa, Nechama Rivlin.

Por debajo se atisba un conjunto en burdeos, y me da que la falda es con vuelo… Me espero a mediodía, momento en el que almuerzan con la pareja presidencial en La Zarzuela, para ver si Letizia se quita el abrigo. Ya que está en casa…

La Reina Letizia le ha prestado su brazo a Nechama Rivlin, quien necesita oxígeno debido a sus problemas de salud.

Y de lo poco de más que puedo comentar, tampoco está mal. Ya lo veis, una cartera y unos zapatos de efecto pitón (es piel grabada en realidad) que son de estreno y de nueva colección de Magrit. Tiene alguno otro modelo de estampado parecido.

Los zapatos, al detalle. Y volvemos a llamar la atención sobre esas medias con brilli brilli ¡que resaltan al sol!

Ambos elementos tienen un tono rosado-lila, aunque lo describen como marrón, que contrasta bien con el burdeos. Pero, bueno, hasta que no veamos el plano general, solo puedo hablar de lo que nos ha mostrado. La cartera tiene dos botones plateados en la solapa, y el calzado, que me parece un híbrido entre salón y sandalia, resulta original con el cierre acordonado. Por ahora, me parecen lo más bonito del estilismo. 

Son el modelo Marcela de Magrit y cuestan 310 euros.
El bolso es el modelo Gisela y su precio es de 300 euros. Se puede utilizar también con la cadenita que lleva incorporada.

Los pendientes también son nuevos. Llevan piedras en burdeos y verde…

Letizia, guapa de pelo y cara. Los pendientes parecen monos, ¿no?

En fin, que hasta que vayamos actualizando fotos, la valoración general es que se me queda un poco pobre. Esta mañana hace sol en Madrid, pero también un fresquito que agradece el uso de una prenda un poco abrigada, sin exagerar.

El trench es el eterno aliado de las chicas en el entretiempo. Siempre elegante y femenina, una pieza intemporal, pero también demasiado previsible para comenzar una Visita de Estado.

A lo mejor, un poco más de empaque no hubiera estado mal. Tampoco pasándose, supongo. El presidente y su esposa son personas que rebasan los 70 años, y ella, Nechama Rivlin, es además una señora con problemas de salud y alejada de los conceptos fashion. Ir demasiado puesta quizás habría sido una descortesía…

No sé, ¿cómo lo veis [email protected]?

Letizia se ha mostrado especialmente cariñosa con la Primera Dama. En la foto, los Reyes saludando a la pareja presidencial a la bajada de su coche oficial (Foto: Casa de S.M el Rey).

Actualización: Venga, [email protected], aquí tenemos la sorpresa que escondía el trench. Un nuevo vestido burdeos, bastante coqueto, de Hugo Boss. Tiene el escote semibarco, manga francesa y la falda trapecio de capa. Muy minimal en concepto, lleva un original corte en la cintura. Como digo, un vestido fluido, de crepe, con pinta de muy cómodo y con un algo diferente a otros. No es lápiz, y eso ya es mucho.

¿Os gusta este tipo de vuelo para ella?

Letizia, bajando las escaleras de La Zarzuela antes de la comida formal.
El vestido es el modelo Kusima y ahora mismo lo podéis encontrar rebajado por 236 euros.

Otra sorpresita es que ya lo había lucido otra royal, Marie de Dinamarca. Se lo vimos el pasado abril, cuando le concedieron la Legión de Honor de Francia. Le queda estupendamente también.

Resultado final: Pues no era un look pobre. Tampoco ampuloso, ni mucho ni poco. Y Letizia sigue en el tono que últimamente más le apasiona. Esperemos la cena de gala de esta noche. ¡Atentos todos!

Bonito plano de Letizia. A ver si descubrimos estos pendientes. Por otro lado, ¿no os parece que en el almuerzo su pelo ha ganado en volumen? ¿Algún retoque de cepillo y secador?

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