Adiós destape, bienvenida sobriedad

La Reina hoy no ha querido llamar la atención. Al menos no como la última vez. Sí, “esa” última vez…

Su vestido charlestón de Teresa Helbig aún está fresco en nuestra memoria. Y permanecerá en ella por mucho tiempo. Pero la vida sigue, la agenda continúa, y Letizia debía reaparecer esta mañana tras el “Cerecedo Gate”. Los Reyes asistían a la primera reunión del Pleno del Real Patronato de la Biblioteca Nacional de España, una institución que data del siglo XVIII y que alberga todo lo que se publica en nuestro país. Uno de esos tesoros culturales que tenemos y que no requería de alaracas estilísticas…

Letizia se lo ha tomado muy en serio. No, no ha querido dar más que hablar. Ya ha tenido suficiente. Por eso ha sacado uno de sus trajes básicos de oficina, en clave working girl pero sin faltarle el chic. Es de Hugo Boss, y es la segunda vez que se lo pone. Lo estrenó el pasado febrero en el VI Foro Contra el Cáncer. El conjunto entero costó 648,95 euros. 

Letizia, en su estreno. Veamos las diferencias…

Del glitter al gris. Un salto en el que no se ha estrellado. Este es un dos piezas precioso, elegante, dicreto y riguroso, en especial esa chaqueta con el frontal panelado asimétrico. Me encanta. Todos en la redacción abren mucho los ojos y dicen: ¡jo, qué cambio!

Pues sí. Un cambio lógico. ¡No todos los días pueden ser fiesta! Eso sí, para contentarnos y alimentar nuestras ansias de novedad, Letizia nos regala estos zapatos. En ante y de última tendencia, combinando el estilo mocasín en punta con los tacones de 10 centímetros.

Doy casi por seguro que son de Magrit, aunque aún no aparece en su web. En cambio sí encontramos este tan parecido de abajo, en piel metalizada y pelo en el empeine. Es el modelo Tiana y cuesta 315 euros. Suele ocurrir que Letizia dispone de una avanzadilla de zapatos. No en vano, es una clienta privilegiada de la marca.

Los Reyes Felipe y Letizia, saludando a los responsables de la institución.

No me olvido de la cartera de serpiente, también de Magrit, que ha rematado con acierto el estilismo de hoy. Me gusta más que en su estreno, he de decir.

Saludando a un grupo de niños a las puertas de la Biblioteca Nacional.

Esta vez tengo que poner el pelo por encima del maquillaje. Me parece que lo lleva precioso, lustroso, brillante, bien peinado sin ser relamido y con un color divino. Puede ser un efecto óptico, pero podría haberse cortado un pelín las puntas. Los pendientes también se los conocemos. Son los largos con tres aritos…

En total, un atuendo profesional y gris, que no grisáceo. Adecuado, perfecto para la ocasión. Sin pasar frío ni apuntar al escándalo. Entendiendo por “escándalo” todas estas cosas intrascendentes de las que tratamos. Nos despedimos de Letizia hasta el próximo martes sin que le piten los oídos, ¿o no?… 

Letizia, muy seria ante la mesa de reunión. ¡Buen finde a todos! Fotos: Casa de S.M el Rey y Gtres.

 

 

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