Pillamos a Letizia espiando antes de la gran noche… Los Reyes ofrecen una cena de gala en honor del presidente de Italia y Letizia vuelve a brillar con una de las tiaras de la colección real.


¡La Reina Letizia ha vuelto! Al Palacio Real, a los vestidos de gala, a las tiaras históricas… Después de tanto tiempo, los Reyes esta noche han sido los anfitriones de antaño, de antes de la pandemia, y lo han hecho en honor del presidente de Italia, Sergio Mattarella, quien estos días se encuentra de visita oficial en España junto a su hija Laura.

Vídeo: Europa Press

Una cena de Estado para la que Letizia se ha presentado con lo mejor de lo mejor. Y con nervios, parece ser, o al menos curiosidad. Esta es la primera imagen que SEMANA ha podido captar de ella: mirando por detrás de la puerta antes de hacer su aparición estelar en el Salón del Trono.

Robert Smith.

Tenemos que hablar de tiaras. Porque sí, esta ha sido la gran protagonista de la noche. Ahí, brillando en lo alto como en los mejores tiempos. La Reina tenía para elegir siete piezas en total (las que forman parte del joyero real).

Ya las había usado todas antes en algún momento de su reinado. Pero esta vez, en la rentrée absoluta en el Palacio Real, ha decidido pasear con la Tiara Rusa. Una pieza de brillantes y rematada con perlas que no forma parte del famoso lote «de pasar».

Robert Smith.

Se trata de una tiara realizada en platino, con 14 perlas y diamantes en talla brillante. En su origen fue propiedad de la Reina María Cristina, madre de Alfonso XIII, a cuyas manos pasó a la muerte de la soberana.

Después el monarca se la regaló a su nuera, Doña María de las Mercedes, esposa de Don Juan de Borbón y madre del Rey Juan Carlos. Años más tarde, el emérito llegó a un acuerdo con sus dos hermanas para quedarse con ella ¡y aquí está! Letizia la llevó por primera vez en noviembre de 2018.

reina letizia con la tiara rusa y la perla peregrina
Robert Smith.

Pero no se ha quedado ahí, porque la Reina Letizia ha sacado toda la artillería pesada. El collar pequeño de chatones con su pulsera y el broche con la increíble perla de La Peregrina

EL MISTERIO DE LA PERLA PEREGRINA

Corren todo tipo de leyendas sobre esta joya. Como bien nos contaba recientemente la periodista Nieves Herrero, que lo narra en su último libro, ‘El joyero de la reina’, según parece esta no es la perla  ‘original’, sino la que adquirió Richard Burton en una subasta para Elizabeth Taylor. La Reina Victoria Eugenia sostuvo siempre que esta era la auténtica, ‘the one and only’, porque así se lo dijo su marido, Alfonso XIII. Palabra de Rey.

Robert Smith.

Estaba claro que había que brillar y Letizia no lo ha dudado un momento. Estas piezas sí pertenecen a las «de pasar», legadas por la Reina Victoria Eugenia a sus sucesoras.

Como apunte casi anecdótico, Letizia también se ha puesto los pequeños pendientes de brillantes que tanto utiliza, tanto en eventos de día como de noche. Una opción adecuada para no quedar demasiado abigarrada entre tanto poderío. Eso sí, el anillo dorado de Karen Hallam era el invitado no deseado en esta función, pero qué le vamos a hacer…

Robert Smith.

Ante este panorama de joyas al más alto nivel, casi ni nos fijamos en el vestido nuevo de la Reina. ¡Es de Armani! Guiño italiano con un gran maestro de la costura. Un diseño negro largo, recto y con tirantes anchos, que dejaba al descubierto un buen escote y sus reconocidos brazos musculados. Escote con leve forma de corazón y finos fruncidos por delante y en pico por la espalda. Como todavía mantiene el bronceado, el combo es perfecto.

El traje, en esta ocasión, era el mejor lienzo para posar todos esos brillantes. Por supuesto, la banda cruzada con las condecoraciones no podía faltar. Era la de Orden al Mérito de la República Italiana, en honor del invitado.

Por abundar en un detalle extra, tenemos que señalar los problemillas que ha tenido la Reina con su mascarilla. Y es que era grandísima, un modelo del CSIC, como acostumbra, pero en tamaño XXL, que le quedaba hueca por debajo, con las sujeciones sobrándole por las orejas y que requería de su mano constantemente para colocársela en su sitio. ¡Hoy a Letizia no le ha faltado de nada!