Piernas, capazo, bronceado… Todas las claves de su último look en Mallorca

¡Hola de nuevo, chicas y chicos! Regreso de vacaciones para reencontrarme con la Familia Real al completo y en un entorno tan maravilloso como Mallorca. Ayer precisamente casi finalizaban sus vacaciones en la isla (hoy el Rey se reúne con el presidente Rajoy en Marivent, con lo que pondrá el punto final oficial). Lo que es seguro es que es su última aparición pública por este verano 2017.

Por la mañana los Reyes nos sorprendían con una salida turística con las niñas por la localidad de Sóller, donde visitaron el museo modernista Can Prunera, que acoge estos días la exposición Pablo Picasso y Joan Miró, Historia de una amistad. Una cita cultural que nos permitió disfrutar otra vez de todos juntos, y en especial de Leonor y Sofía. Este año han salido un poco más, así que todos contentos.

Como lo que nos ocupa es el look de Letizia, vamos a ello sin más dilación. Podría parecer un poco más de lo mismo en cuanto a su estilo vacacional, pero lo cierto es que me sugiere varias cosas. Vamos allá con todas las claves, nuevas y antiguas…

Para empezar, el vestido, claro está. Es un modelo minifaldero de lino y puntillas de la línea U de Adolfo Domínguez, que estrenó en 2011, también en Mallorca. Costó 94 euros. Mi teoría es que este vestidito se había quedado en los armarios de Marivent y Letizia lo ha rescatado, sin más. Para qué ir y venir con ello si, verdaderamente, no tiene más uso que un concepto playero y vacacional.

Letizia, entonces aún Princesa de Asturias, en su visita al Club de Vela de Palma, en 2011, con este mismo vestido. Entonces con gafas aviador y sandalias negras.

Lo más evidente a comentar es lo cortito que es. Me doy cuenta que más que los vestidos que llevan sus hijas (Leonor, de Zara; y Sofía, de Mango Kids -el mismo que se puso para la cena familiar). Pero no quiero ponerme exquisita ni pazguata con el tema de las piernas de la Reina. Las lucirá porque es verano, está de vacaciones, en una isla, y ya está.

Letizia, de la mano de Sofía, se colgó las gafas de sol negras.

Realmente lo que más me llama la atención es su nuevo capazo. Letizia se apunta a otra tendencia en boga. Me alegro tanto de que este tipo de productos haya vuelto a ponerse de moda (si es que alguna vez dejó de estarlo). Esta temporada han regresado con una fuerza inusitada, y eso hace que tengamos a nuestros artesanos dándole al trenzado sin parar. ¡Bien!

Dentro de la inmensa variedad de modelos del mercado, la Reina ha optado por uno clásico realizado en palma (procede del pamito silvestre), adornado con un asa larga de y una larga hebilla que permite cerrarlo, en cuero y con un festoneado visto en blanco. Seguramente proceda de algún artesano de la isla. No tendría sentido otra cosa.

Me parece el remate ideal para este conjunto. El capazo está de actualidad, es ecológico, clásico y moderno, y con toque boho chic. Ya le estaba faltando en su vestidor.

Por supuesto, la cosa pedía calzado plano, y en eso Letizia no ha fallado. Unas sandalias de Uterqüe, que tiene desde 2013, le han permitido ir mona y cómoda a la vez. Además, el efecto joya de la pedrería le aporta un toque algo más sofisticado. Pedicura nude, por supuesto. Reconozco que los rojos en verano, para diario, no me van.

Hablando de calzado, tengo que incidir en el de Leonor y Sofía. Las hermanas llevaron unas abarcas menorquinas, pero no de las típicas, sino con el twist de las plataformas, también muy de moda este año. Eso hacía que las pequeñas casi se pusieran a la altura de mamá. Son de la firma Mibo, como se puede apreciar en la tira. Es el modelo «Espadrille Flatform». Las nenas muestran un rasgo de coquetería infantil con esta elección. ¿A qué niña no le gusta probarse los tacones de su madre? Bueno, pues esto es lo mejor que pueden hacer sin resultar inadecuado a su edad.

Son alpargatas o abarcas realizadas artesanalmente en Menorca.

Otro tema: pelo y maquillaje. La melena sigue reinando en su corazón, pero al tratarse de una salida informal, Letizia la llevaba más bien fresca, sin mucho trabajo o planchas, para no resultar relamida. El maquillaje también seguía la senda de la naturalidad, poco y justo. Y el único adorno fueron sus pendientes de estrellas de Chanel. Al ser tan discretos, no me choca que combine diamantes con fibras naturales.

Por último, y no menos importante, debo destacar algo que en otra persona no me causaría impresión, pero sí en Letizia. Hablo del BRONCEADO. Sí, la Reina no es demasiado fan de tomar el sol (o no lo era). Ha hecho suya la causa del cáncer, y en cada intervención suya al respecto, en particular para evitar el cáncer de piel, incide en la necesidad de protegerse bien con cremas de factor solar alto y en el hábito de no abusar bajo el Rey Sol. Por eso ella suele lucir una piel nívea. Pero estos días no.

Estos días, Letizia ha resplandecido con un leve tono dorado. Francamente, le queda de maravilla, como a casi todas en esta época. Eso hace resaltar las prendas blancas (como es el caso) y te da una buena cara estupenda.

Letizia y sus hijas se pararon a saludar a muchas personas congregadas fuera del museo en Sóller, en especial con unas niñas. Atisbamos también un poco del contenido del capazo…

Aunque no solemos ver ese tipo de cosas (Letizia en biquini/bañador, en la cubierta de un barco, en alguna cala o en una piscina…), está claro que este verano se ha animado un poco más. O eso, o es que incluso pueda haber tirado de un buen autobronceador, que podría ser. En cualquier caso, se le ve muy buen aspecto. Aspecto de vacaciones, relajación… Sí, ¡que para eso son las vacaciones!

Ahora la Familia Real empieza las «privadas», esas que de las que no informan a dónde van, aunque al final se acabe sabiendo de una y otra forma. Sea Portugal, Grecia, Croacia o wherever. ¿Tendremos novedades este año? Quién sabe… De momento, Letizia se despide de nosotros con un look que podría haber llevado en Ibiza, pero que sirve igual en Mallorca, nuestras bellas baleares, repletas hasta arriba de famosos. Los Reyes y sus hijas ya tienen preparadas sus maletas para huir… 

Letizia nos dice «adiós». ¿Será muy largo? Esperemos que no. ¡Gracias a [email protected] y saludos!