Letizia ha entregado hoy el premio Luis Carandell de Periodismo Parlamentario, en el Senado. Normalmente para este acto siempre ha escogido un vestido cóctel. Y este año podríamos decir lo mismo… pero con matices. Tras el revuelo montado con su minifalda de Hugo Boss el pasado Día de la Banderita, la Reina ha vuelto a lucir muuuuy cortita. Así que el post de hoy va de ¡piernas y más piernas!

Letizia

El asunto ha suscitado un amplio debate entre vosotr@s: comentarios sobre la idoneidad de la longitud de la prenda y la excesiva exposición de centímetros carnales… En fin. Letizia continúa su senda y hoy ha reciclado el vestidito blanco de Felipe Varela que estrenó en un viaje oficial a Chile, en noviembre de 2011.

De toque sixties, línea recta, manguita corta y bajo ribeteados en negro y con dos amplios bolsillos parche en el frente, con este modelo Su Majestad parece querer decir: ¿Os va la marcha? Pues hala, doble ración… A tenor de las últimas apariciones, estamos en condiciones de afirmar que podría estar viviendo una etapa yeyé. Nos falta un modelito más del estilo, y lo pondremos en negro sobre blanco.

Letizia
A su llegada, en un perfecto binomio blanco y negro. La cartera, «abrazada» por un cordón dorado, era de Nina Ricci, y los zapatos de Magrit.

Destacaré su llegada al acto, cuando nos ha dejado ver el abriguito negro, también de Varela y que ha combinado en otras ocasiones con este mismo vestido. En realidad, es un conjunto, ya que los botones del abrigo y de los bolsillos del vestido son iguales. El twist fundamental de la jornada ha sido que se lo ha colocado à la mode sobre los hombros, y con él se protegía de un día que supuestamente iba a ser lluvioso, pero al final no. De hecho hacía bastante calor, lo cual contrastaba con sus medias de cristal, inequívoco signo del otoño ya reinante.

Letizia
Muy sonriente y con el pelo ondulado de nuevo, además de sus pendientes de perlas de Tous.
Letizia
Letizia estrenó este vestido de Varela en 2011, durante un viaje a Chile. Después lo ha vuelto a llevar en numerosas ocasiones. Y siempre, siempre, hemos vuelto a hablar de lo cortito que es…

Lo cierto es que el traje es monín y con él presume de sus delgadas, pero bien formadas, piernas. Recuerdo un antiguo dicho de hace varios siglos surgido de una anécdota palaciega: «Las Reinas de España no tienen piernas»… Uno más reciente aseguraba que tampoco tienen pasado. Evidentemente, los tiempos han cambiado… ¡y bien que nos alegramos!

Letizia
El año pasado optó para esta cita por su ya archiconocido vestido de estampado floral de Hugo Boss, el primero que se puso tras su proclamación como Reina consorte, combinado con su también famosa chaqueta de Felipe Varela.