Letizia: altísima y orgullosa madre en el Toisón de Oro

Chicas/chicos, DÍA GRANDE. Volvemos al Palacio Real, al Salón de Columnas, para una cita de envergadura: el Rey Felipe ha llevado a cabo la imposición solemne del Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro a su primogénita, la Princesa Leonor. Se trata de la máxima condecoración que se otorga en España, y la llevan todos los monarcas y Herederos españoles. Hoy le ha tocado el turno a Leonor, y además coincidiendo con el 50 cumpleaños de su padre. Fiesta por partida doble.

La Princesa Leonor, a la espera de su gran momento.

Las emociones han estado a flor de piel. El breve, pero simbólico acto (apenas una media hora), en el que el Rey le ha prendido a su hija la miniatura con el vellocino de oro, ha estado repleto de gestos que no dejan de ser los de un padre y una hija.

Don Felipe ha besado a la niña tras ponerle la insignia roja sobre su vestidito azul (tan parecido al que lució en la Primera Comunión de su hermana) y esta, a su vez, le ha hecho la reverencia. ¡Por primera vez! Bueno, ya sí que sí tenemos Princesa.

Los invitados aplaudían. Ente ellos, desde la primera fila, la infanta Elena; los abuelos maternos, Paloma Rocasolano y Jesús Ortiz, este con su esposa, Ana Togores; y la infanta Margarita y su marido, Carlos Zurita. Los Reyes Juan Carlos y Sofía asistían a la ceremonia sentados en las sillas principales con la Familia Real.

Y os preguntaréis por “nuestra” Letizia. No me olvido de ella, por supuesto. Hoy ha sido madre más que nada. Orgullosa, aun con la emoción controlada. No podía apartar la mirada de su primogénita mientras esta escuchaba atentamente las palabras que le dirigía su padre. Este le hablaba de responsabilidad, de valores, de compromiso con la Constitución, de amor a la cultura y las ciencias…

Pero vamos con Letizia. Realmente no se puede decir mucho sobre su estilismo, puesto que, como podéis ver, lo conocemos a fondo. Hablamos del abrigo con lacitos y el vestido de terciopelo con cuello bebé de Felipe Varela, que estrenó en la visita de Estado a Japón en abril de 2017. El vestido lo repitió después en un viaje en solitario a México, sin abrigo, donde descubrimos que no tiene mangas.

Letizia ha escogido el rojo, puro símbolo también. Fuerza y pasión. Además de ser el color institucional del reinado de Felipe VI. La cartera de mano de ante del mismo diseñador, y que siempre ha acompañado este estilismo, roja.

Y rojos tirando a burdeos sus zapatos de Lodi, aunque sean un poco degradés. Altísimo y fino tacón. Las alfombras mulliditas del Palacio Real han ayudado bastante a reducir el posible sufrimiento.

Los pendientes son los de Gold&Roses. Buenos y discretos.

Un puntito extra: la manicura roja. Letizia no suele aplicarse muchos colores en las uñas. Los rosados y nude son siempre buenos aliados para que te duren, pero últimamente se está animando en este terreno.

El peinado, uno de sus moños bajos con mechones retorcidos y entrelazados. La versión de este modelo para una jornada de tanto calado no podía ser más clásica.

Lo que de verdad quiero resaltar esta vez es la importancia del momento. Histórico, sí. Letizia era, sobre todo, una madre.

Vista del Collar de la Orden del Toisón de Oro, junto a la miniatura. Ete Collar perteneció en su día a Don Juan de Borbón, bisabuelo del Rey Felipe.

El guiño perfecto para Leonor ha sido la participación de una veintena de niñas y niños seleccionados entre los ganadores del concurso anual “¿Qué es un Rey para ti?”, y procedentes de todas las comunidades autónomas españolas. Pequeños de la generación de la Princesa.

Leonor ha posado con todos ellos. Ha entrado en la sala diciéndoles “hola” y, tras las fotos, les ha saludado, primero dándoles formalmente la mano y luego con dos besos. En eso se le ha unido su hermana Sofía, preciosa por cierto con un vestido rosa palo con botones.

Letizia las ha guiado con mano maestra, procurando un cuidado extra hacia la Infanta por aquello de los posibles celos. Las hermanas se adoran, y se nota. Cuando han abandonado el Salón de Columnas se han buscado e iban comentando la jugada… Es una situación nueva y emocionante para ellas.

Suponemos que Letizia hoy estaba encantada de no ser el centro. La prota absoluta ha sido Leonor, en su gran día, en el momento justo en el que ha dado el primer paso como Princesa de Asturias. A partir de ahora, la niña irá asumiendo otros retos, poco a poco, y acorde a su rango.

Letizia, abrazando a Sofía.

Después de las fotos ha tenido lugar una recepción. Y esta tarde noche, seguro que hay fiesta en su residencia de La Zarzuela. Supongo que no os habéis perdido las recientes fotos y vídeos de los Reyes en su casa, ¿no? Leonor, feliz con su insignia, y su padre, soplando las velas de su medio siglo de vida. Hay mucho que celebrar.

El Toisón de Oro se concede a personalidades que se distinguen por sus servicios. En la mitología, a quien portaba el vellocino se le atribuían muchos méritos, y sobre todo valentía. ¡A por ello, Leonor!

Felipe y Leonor, padre e hija, frente a frente.

 

 

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