La Reina Letizia cierra su maleta de verano con solo cuatro looks y un claro ganador: el color blanco. El último, en Ibiza, era todo un homenaje a la moda adlib.


Los Reyes Felipe y Letizia finalizaron ayer sus vacaciones oficiales en Mallorca y hoy mismo regresan junto a sus dos hijas a Madrid. El último compromiso en este veraneo tan distinto (sin ocio ni relax ni sorpresas fuera de agenda) fue su visita ayer por la tarde a la vecina isla de Ibiza. Doña Letizia acaparó miradas desde el primer segundo con su look, inconfundiblemente adlib, con el que rendía un esperado homenaje al diseño local, pero con trascendencia universal desde hace décadas.

La Reina estrenó un vestido largo blanco con escote a pico por delante y por detrás adornado con volantes y tiras de guipur. Unas claves que definen a la perfección el estilo de Charo Ruiz, la firma del mismo y novedad absoluta en el Vestidor de Letizia. La diseñadora entró por la puerta grande y no ha tardado en mostrar su agradecimiento público por la elección de una gran embajadora de nuestra moda como es la esposa de Felipe VI.

En un mensaje en sus redes sociales, la firma escribe: «Ibiza le da la bienvenida a S.M La Reina Letizia y para esta extraordinaria ocasión luce en su recorrido por la Isla nuestro vestido largo AIDA. Esta pieza desde hoy icónica nació como una oda a la feminidad. Su escote en forma de “V” se repite en la espalda. Los volantes contornean la figura, el cuello y continúan en disminución hacia la cintura. Elaborados guipures realzan varios puntos del vestido en cintura y el final de la cadera, marcando un cambio de volumen. La torneada silueta del cuerpo desemboca en dos volantes dispuestos en progresión que generan el toque inesperado de esta pieza, el vuelo. Sin duda, nuestro vestido Aida reúne todo los elementos que definen nuestro ADN. Bienvenida Su Majestad».

Al parecer su equipo (su estilista) se puso en contacto con la marca y le enviaron varios modelos a La Zarzuela para probarse, de los que se quedó este, que pagó, y el resto los devolvió. El modelo, a un precio de 549 euros, posiblemente se agotará (si no lo ha hecho ya). Así ha sucedido con los otros vestidos que ha lucido la Reina durante estas vacaciones baleares, confirmando que el «efecto Letizia» existe y ha resurgido con fuerza. Lo que ya podemos constatar es el ‘nuevo’ fetiche de la Reina: el color blanco. Si hacemos balance de su maleta veraniega, a excepción del vestido rojo de Adolfo Domínguez que estrenó en su primer acto público en la localidad mallorquina de Petra, el resto de estilismos (vestidos siempre) han sido blancos. Es el color del verano por excelencia, y más en entornos isleños. Natural, fresco, favorecedor, luminoso… No faltan adjetivos para glosar sus virtudes y, además, es absoluta tendencia. Si es que alguna vez se fue, este año ha sido el gran renacimiento.

En total han sido cuatro apariciones de la Reina Letizia este verano, con una tónica muy clara: ha caído rendida a los encantos de la moda adlib, autóctona de Ibiza y por extensión del resto de las Baleares, tan sensual como el paisaje mediterráneo y tan sugerente como uno de sus bellos atardeceres…