El turismo gastronómico se ha convertido en una de actividades favoritas del Rey Juan Carlos desde su abdicación el pasado 19 de junio. Ya ha visitado diversas localidades españolas y en esta ocasión le tocó el turno a Cáceres, donde contó con la compañía de su hija mayor, la infanta Elena.Padre e hija siempre han mantenido una especial conexión que se ha estrechado especialmente en estos últimos meses.

rey-salidaEl Rey Juan Carlos a la salida del restaurante después de disfrutar de un maravilloso almuerzo. (Foto El Periódico de Extremadura)

El Rey Juan Carlos y doña Elena dieron un paseo por la parte antigua de la ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad, y concluyeron el recorrido en el restaurante Atrio de fama internacional y con dos estrellas Michelín, donde pudieron disfrutar de la gastronomía extremeña.

interior

Este es el comedor donde almorzaron el Rey Juan Carlos y la infanta Elena.

El Rey Juan Carlos y la infanta Elena optaron por un menú degustación que comenzó con un aperitivo que gira en torno al cerdo ibérico, seguido por ravioli de zanahoria encurtida con hortiguilla; falsos guisantes con wasabi y cochino frito; bloody mary con tierra de tomate, helado de cebolla y berberechos; gamba marinada con crema agria y ensalada de brotes; huevo frito con caviar; cigala con pan de algas; lubina con alcachofa y puré de coliflor y almendra; y cabrito asado. No faltó el producto estrella del chef Toño Pérez, la Torta del Casar, y de postre un tocinillo de cielo, helado de yogur, golosinas y buñuelos de crema que entusiasmaron al Monarca emérito.

plato

 

Una de las exquisiteces que encantaron al rey Juan Carlos y a su hija mayor.

El Rey Juan Carlos y su hija mayor, la infanta Elena, ocuparon una de las mesas del espléndido comedor que forma parte del maravilloso conjunto del hotel-restaurante que combina una decoración interior de líneas actuales en contraste con el maravilloso entorno de la ciudad amurallada.

habitacion

Una de las habitaciones del conjunto del hotel-restaurante.

solarium

 

Las modernas instalaciones contrastan con el entorno antiguo de Cáceres, declarado Patrimonio Artístico de la Humanidad.

cocina

 

La frenética actividad en las cocinas de Atrio, restaurante con dos estrellas Michelín.

bodega

 

El restaurante Atrio dispone también de una espléndida bodega.