Lejos de pedir que le sentaran en un reservado, Don Juan Carlos y Mesquida ocuparon una mesa en la sala central del restaurante, ante la sorpresa de los 90 comensales que se encontraban allí en ese momento. El rey emérito no tuvo ningún problema en posar con los clientes y camareros del local. Don Juan Carlos estaba tan feliz y relajado que permaneció unas cuatro horas en el local, abandonándolo casi a las seis de la tarde.

Cipri Quintas el chef del Silk, restaurante al que acuden muchas celebs, le sugirió al rey un menú muy amplio pero con raciones pequeñas. El rey puso la condición de que los platos «fueran picantes» porque le venía muy bien para la salud. El mené que comió incluía platos como ‘sopa de langostinos’, ‘ensalada de fideos de soja, pollo y pescado’, ‘pollo al wok’, ‘frutos de mar’ y curry rojo’ o ‘dorada con salsa de ostras y pimienta’.

restaurante silk moraleja

Imagen del restaurante ‘Silk’ donde estuvo comiendo el rey

Don Juan Carlos ha demostrado ser todo un gourmande estos últimos meses. Hace un par de meses, se dedicó a los placeres de la buena mesa en el reputado restaurante Atrio de Cáceres. En aquella ocasión le acompañaba la infanta Elena. Y meses antes hacía lo propio en Akelarre, uno de los mejores restaurantes de España, situado en San Sebastián y propiedad del chef Pedro Subijana.