«Los vestidos son magníficos, así que hemos hecho estimaciones razonables para esta subasta. Algunos de esos trajes, que son históricos, fueron llevados en visitas oficiales a Austria, Australia, Brasil, India, Corea del Sur y Estados Unidos”, declaraba un colaborador de Kerry Taylor antes de la subasta. Como se esperaba, el triunfador absoluto de la puja fue el vestido de terciopelo azul marino que Diana llevaba cuando bailó con John Travolta en una fiesta ofrecida por el matrimonio Reagan en la Casa Blanca, en noviembre de 1985. El modelo alcanzó la cifra de 240.000 libras, unos 280.000 euros, aunque hay que decir que otros vestidos, entre ellos varios de Bruce Oldfield y Catherine Walker, que en su día fueron dos de los diseñadores favoritos de la princesa, también lograron cifras calificadas de astronómicas en algunos medios.

El éxito de esta subasta contrasta con la que tuvo lugar hace dos años cuando, tras su quiebra económica, la propietaria de la colección, la empresaria estadounidense Maureen Rorech Dunkel, intentó colocar los trajes sin ningún éxito: “Solo se vendieron cuatro vestidos. La venta fue un desastre porque los precios de partida eran ridículamente elevados”, explicaba en febrero un portavoz de Kerry Taylor Auctions.

Vestido de Diana de Gales

El vestido ha sido subastado por 240.000 libras, unos 280.000 euros.