Kate Middleton inauguró ayer la nueva Ronald McDonald House en Londres, un centro que ayuda a las familias con los niños que son tratados en el hospital infantil Evelina de la capital británica. Para la ocasión, la esposa de Guillermo de Inglaterra lució un conjunto de tweed con flecos en azul, compuesto por dos piezas separadas de la firma Rebecca Taylor. El toque sentimental estaba en sus pendientes, una pieza de diamantes y zafiros, que forman parte del juego con su anillo de compromiso (que no se quita) y que perteneció en su día a su suegra, Diana de Gales.

Kate Middleton

El modelo estaba compuesto por una chaqueta con peplum y falda y tenía un ligero efecto brillante, un detalle que últimamente le gusta mucho a la duquesa. Para completar el look se puso unos zapatos de ante azul de Rupert Sanderson, junto a una cartera de Stuart Weitzman.

Kate Middleton

Antes hablábamos de brillante, y eso fue precisamente lo que más llamó la atención en la cena de gala de la noche anterior. La cita era de envergadura, en el Buckingham Palace, para celebrar el Año de la Cultura UK-India, y a la misma asistió la Reina Isabel, abuela de su marido.  

Kate Middleton
Kate, con su vestido de Erdem y los zapatos «de princesa».

Kate Middleton deslumbró con un vestido plisado con estampado floral de Erdem, una de sus firmas preferidas, confeccionado en encaje con fondo plateado. Lo acompañó con unos salones, también brillantes, de Óscar de la Renta. Muy del tipo princesita de cuento. El resultado final volvió a conquistar a todos, y Kate brilló como una estrella. Y es que prenda que se pone, prenda que acaba siendo un súperventas, se agota en las tiendas o es copiado hasta la saciedad. El «Efecto Kate» continúa en alza.

Kate Middleton
La duquesa siguió manteniendo su pelo suelto con un semirrecogido posterior, y unos bonitos pendientes de Anita Dongre.