El nombre tiene una larga tradición histórica y no es elegido al azar. Jorge VI era, entre otras cosas, el padre de la reina Isabel II.

Kate y Guillermo se han decidido rápido por el nombre de su hijo. Sus abuelos, Carlos y Diana tardaron una semana en anunciar el nombre del príncipe Guillermo y la reina Isabel II tardó un mes en anunciar el de Carlos.