Guillermo y Kate, él con uniforme militar de gala, y ella con un vestido abrigo verde esmeralda de Emilia Wickstead, protagonizaron la tradicional entrega de tréboles a la Guardia Irlandesa, saludaron a los 450 miembros del cuerpo que se encarga de las guardias en el palacio de Buckingham, residencia de la Reina Isabel II, y hablaron con llaneza y espontaneidad del feliz acontecimiento que vivirán el próximo mes de julio: el nacimiento de su primer hijo… o hija.

Fue precisamente hablando con uno de los jóvenes guardias que tomó parte en la celebración, Lee Wheeler, de 29 años, cuando quedó desvelado el primer desacuerdo conocido entre los duques de Cambridge desde su boda: «Le he preguntado si sabe ya si va a ser niño o niña, y me ha dicho que todavía no. Además, me comentó que a ella le gustaría tener un niño, pero que Guillermo prefiere una niña».

Kate Middleton, duquesa de Cambridge

Los tacones le jugaron una mala pasada a la duquesa de Cambridge, uno de cuyos zapatos quedó enganchado en una rejilla del suelo.

Aunque según marca la tradición es muy posible que no conozcamos el sexo del bebé hasta su nacimiento, la prensa británica inclina la balanza del lado de la niña tras el desliz que la duquesa de Cambridge tuvo a principios de marzo en Grimbsby, al norte de Inglaterra. Mientras visitaba el Centro del Patrimonio Nacional de la Pesca, Diana Burton, vecina del pueblo, le entregó a Kate un osito de peluche para su bebé, momento en el que la duquesa dijo:  “Thank you, I will take that for my d….”, y paró en seco. ¿Iba a decir daugther, que es hija en inglés? Lo cierto es que, niño o niña, el bebé de los duques de Cambridge ocupará el tercer lugar en la linea de sucesión tras su abuelo, el príncipe Carlos, y su padre, el principe Guillermo.

A Kate Middleton se le enganchó un tacón en una rejilla

Apoyándose en Guillermo, y sin dejar de reír, fue la propia Kate quien se agachó para desenganchar el tacón de su zapato.

Incógnitas aparte, la duquesa de Cambridge, que también afirmó que se encuentra preparada para ser madre, y que está más guapa y sonriente que nunca, protagonizó la anécdota de la jornada al engancharse uno de sus tacones en una rejilla del suelo cuando saludaba a los miembros de la Guardia Irlandesa. Sencilla, natural y espontánea, Kate se apoyó en Guillermo y, sin dejar de reír, se agachó y desenganchó ella misma el tacón de su zapato.

Duques de Cambridge en el Día de San Patricio

Kate, más guapa que nunca, esta vez con un vestido abrigo de Emilia Wickstead, está ya en su quinto mes de embarazo.

Duquesa de Cambridge

La duquesa cambió su habitual melena suelta por un elaborado recogido con tocado negro.