Carolina y Charlene, batalla a golpe de pétalo en el ‘Baile de la rosa’

Sorprendió que la princesa Carolina, que YA HA DADO DOS HEREDEROS AL PRINCIPADO en la nueva generación, sus nietos Shasha y Raphäel, utilizase un bastón. Sin duda debido a alguna lesión de la hermana de Alberto de Mónaco, impecable primera dama del Principado de Mónaco durante décadas, desde el fallecimiento de su madre, la princesa Grace, hasta la boda del príncipe soberano con la nadadora sudafricana.

Charlene, Alberto-y-Carolina en el Baile de la rosa 2014

La princesa  Carolina, que eligió un look de inspiración oriental, utilizó sin disimulos  su bastón, con la naturalidad y seguridad en sí misma que la caracteriza, con su cuñada, Charlene, y su hermano, Alberto.

Carolina, una auténtica atleta que mantiene un culto no disimulado por la buena forma física muy propio de su ascendencia americana, se ha visto obligada a hacer uso del bastón por alguna pequeña molestia o lesión, cuyo alcance no se ha hecho público hasta el momento, pero que se presume que no debe revestir mayor importancia ya que no le ha impedido presentarse en el campo de batalla del glamour DONDE LA AGUARDABA CHARLENE WITTSTOCK, o si se trataba de una casi operística puesta en escena recomendada por su amigo y mentor, Karl Lagerfeld para la ocasión.

Carolina,-Carlota-y-Pierre en el Baile de la rosa 2014

La princesa Carolina, con bastón y deportivas, acudió a un Baile de la rosa en el que ha ejercido de anfitriona y primera dama durante décadas, que sigue organizando en la actualidad y que adorna con su regia presencia a pesar de una pequeña lesión. Orgullosa madre, posa con sus hijos, Carlota y Pierre.

El Baile de la rosa constructivista de 2014 supuso la reaparición de Carlota, más radiante que nunca, después de haber sido madre. Sin Gad Elmaleh, el actor francés que es padre de su hijo Raphäel, que sí la acompañó en la edición del pasado año, Carlota se mostró como la digna sucesora de su madre a ese trono sin corona que se libra en el olimpo de la moda y las tendencias. Espectacular, también como siempre, Carlota Casiraghi, la icónica princesa sin título más adorada en Mónaco.

Carlota-y-Pierre en el Baile de la rosa 2014

En ausencia de Gad Elmaleh, que este año no estuvo en el Baile de la rosa, Carlota Casiraghi reapareció más radiante que nunca, tras su maternidad. Hizo las veces de caballero y acompañante su hermano pequeño, Pierre.

Beatrice Borromeo, italiana de ascendencia aristocrática, periodista y novia de Pierre Casiraghi, la ‘novia ideal’ para una gran perfeccionista como la princesa Carolina, adecuó su indumentaria en sospechosa sintonía con su cuñada Carlota y su suegra Carolina de Mónaco. Todo parece indicar que las ‘princesas’ de la rama Carolina-Grimaldi siguieron una estrategia de estilismo diseñada especialmente para este evento, con el asesoramiento del siempre exquisito Lagerfeld y la supervisión magistral de Carolina, princesa de Mónaco y reina del glamour.

Beatrice-y-Pierre en el Baile de la rosa 2014

Beatrice Borromeo, con los hombros al descubierto, como su cuñada Carlota y en tonos pastel como la hermana de su novio, Pierre Casiraghi, se ajusta al estilo de las princesesas Grimaldi.

La esposa del príncipe soberano, Alberto de Mónaco, se descolgó de la línea argumental de su cuñada, la matriarca del clan, para optar por un color oscuro… eso sí, con transparencias en las piernas según indican las tendencias de la temporada. Charlene de Mónaco estuvo bajo todos los focos, no por su look, sino para leer todos y cada uno de los gestos y señales que confirmasen o desmintiesen el rumor sobre su posible embarazo, que aún no han confirmado ni ella, ni Alberto, ni el Principado

Alberto-y-Charlene en el Baile de la Rosa 2014

El ramo de rosas y las transparencias de su falda, fueron las notas de color en una imagen de Charlene que los expertos consideraron poco primaveral. LA PRIMERA DAMA con su marido, Alberto de Mónaco, cuando no se han confirmado ni desmentido los rumores sobre un posible embarazo de Charlene.